Moroleón, Uriangato.- Las revisiones de ganado para descartar casos de gusano barrenador, así como el bajo nivel del agua en presas y canales de Moroleón y Uriangato han incrementado los costos de mantenimiento a los ganaderos de estos municipios.
Ante la situación, los dueños de pequeñas y medianas cantidades de cabezas de ganado no descartan un incremento en el precio de venta de sus animales, pues afirman que los costos se han incrementado entre un 15 % y 20 %.
“Este año llovió pronto y no pudimos acaparar tanta agua en los bordos, tenemos que llevar los animales a la presa (Quiahuyo), pero resulta que ya ni agua tiene o está llena de esa planta que llaman el lirio”, comentó Enrique Arroyo, ganadero de la comunidad de Quiahuyo.

“Ahora con esto del gusano barrenador nos vinieron a dar pláticas, pero sí necesitamos que venga un veterinario a checar a los animales que pensamos que puedan tener eso y pues no es barato, todos los insumos van subiendo y pues ya no sacamos lo mismo de ganancia”, agregó Enrique.
La Secretaría de Salud de Guanajuato informó que no se han detectado nuevos casos positivos de gusano barrenador en Moroleón y Uriangato; únicamente hubo un caso positivo en Uriangato a principios del mes de agosto.
Sin embargo, la Secretaría comunicó que se llevaron a cabo pláticas con los ganaderos de estos municipios para alertar sobre el asunto para evitar nuevos casos de gusano barrenador.

“Se tuvieron las pláticas pertinentes con apoyo de veterinarios del Gobierno del Estado y creo que se logró contener que se propagara esta enfermedad en los animales y evitamos pérdidas que hubieran sido muy importantes para ganaderos, lo que sí es que los costos para la crianza de ganado bovino o porcino se incrementaron”, informó Rolando Martínez, titular de Desarrollo Rural de Moroleón.
Las direcciones de Desarrollo Económico de los dos municipios señalaron que gracias al apoyo de la Secretaría del Campo los apoyos en el programa productivo se han entregado a más de 200 ganaderos de las dos ciudades, lo cual ha amortiguado el incremento de costos en su producción.
Este año los ganaderos también se enfrentan a los bajos niveles de presas como Quiahuyo en Moroleón, la presa en Uriangato y los canales en los dos municipios, lo cual ha obligado a algunos a utilizar agua potable de sus propiedades para también atender a sus animales.

“Pues yo llevo como 20 mil pesos o poquito más gastados en mis animales desde que llegaron a advertir del gusano barrenador porque hay que pagar veterinarios que sepan del tema, llevo a los animales a tomar agua de la presa, pero está casi seca, los medicamentos, las desparasitadas y todo lo que ocupan para estar bien ya es más caro, esto ya no es tanto negocio como antes”, opinó Pedro Salgado, ganadero de Uriangato.
DP