En el año de 1986, don Gabriel Aguilar comenzó a preparar las ya tradicionales nieves de garrafa, hoy a 31 años de su inicio, las Nieves Aguilar continúan deleitando los paladares de los capitalinos.
Muchas marcas de nieve han llegado inundado a esta ciudad, algunas se han ido ante la alta competencia y el exigente gusto de los guanajuatenses, pero las nieves de don Gabriel han permanecido en el gusto de la gente, gracias a su tradicional forma de preparar sus helados y los deliciosos sabores que ofrece.
Las nieves Aguilar han recorrido varios lugares de Guanajuato, actualmente se encuentran ubicadas en la esquina del Callejón del Campanero, frente a la Plaza Allende, siendo famosas por su nieve de vainilla y mantecado, también ofrece los sabores de limón, galleta, fresa y queso.
El sabor de las nieves de don Gabriel es un deleite a las papilas gustativas, y un capricho que se debe de dar, todo aquél que visite la capital, y que quiera conocer un poco más del tradicional Sabor de Cuévano.
CÓMO SE PREPARA
La preparación comienza desde las 7 de la mañana, don Gabriel reúne todos los ingredientes: leche, crema, frutas, galletas, saborizantes, azúcar, sal y desde luego hielo.
En un recipiente cilíndrico de aluminio se prepara la mezcla; se vierte la leche junto con crema, azúcar o endulzante y el sabor del que se desee la nieve, ya sea vainilla, alguna fruta, galleta, etcétera, revuelve con una cuchara hasta que se tenga lista la mezcla.
Una vez que se encuentra lista, el cilindro se coloca dentro una garrafa de madera, enseguida un par de ayudantes comienzan a picar las barras gigantes de hielo y empiezan a rellenar la garrafa con los pequeños trozos de hielo.
Por cada capa hielo se coloca una capa de sal de grano, y se comienza a revolver con una cuchara, haciendo girar el cilindro, para que la mezcla liquida se enfríe hasta convertirse en nieve, revolviendo la nieve en el interior del cilindro cada 5 minutos.