Amas de casa de Las Palomas dejaron por un momento las labores del hogar para trabajar en el empedrado de su calle.
Hace dos semanas ocho mujeres del lugar y tres hombres se inscribieron a un programa de empleo temporal, organizado por las áreas municipales de Desarrollo Social y Desarrollo Urbano.
Mediante este programa trabajan en el empedrado de la calle ubicada a un costado del campo de fútbol, a cambio de un salario de 800 pesos a la semana.
Para pavimentar esta calle las mujeres se han enfrentado a algunos vecinos, quienes consideran que se está afectando parte del campo de fútbol.
A pesar de todas las dificultades que han tenido, las incansables mujeres continúan dignificando su calle.
Además esperan que las obras de mejoramiento continúen, para habilitar un área de juegos infantiles para el recreo de sus hijos.
Las amas de casa de Las Palomas señalaron que están dispuestas a construir el espacio infantil con sus propias manos, igual que hacen con su vialidad.
“Estos trabajos buscan combatir el desempleo, además de ayudar al mismo tiempo en las zonas que presentan rezago, para que así las personas puedan tener una mejor calidad de vida”, señaló Ismael Muñoz, supervisor de obra.
PONEN TRABAS
Las amas de casa señalaron que aun cuando están trabajando en la rehabilitación de la calle, el encargado del campo de fútbol pone trabas a esta dignificación.
La señora María Guadalupe Buendía, representante de los colonos, se quejó enérgicamente de lo que llamó “una mala administración” por parte del encargado, a quien sólo identifican como el señor Juárez.
Guadalupe Buendía refirió que “Juárez” no quiere que se siga construyendo, porque aparentemente están invadiendo parte del terreno que corresponde al campo de futbol.
“Él nos dice que no podemos estar trabajando aquí, y que va a poner una reja para que ya no nos metamos”, señaló molesta Guadalupe Buendía, durante una conversación con el arquitecto Eduardo Knapp, promotor del deporte y el señor Juárez, el encargado del campo.