San Francisco del Rincón.- Con ejemplares que parecen agonizar, la sombra del jardín principal de San Francisco del Rincón parece desmoronarse, pues cada vez son más los árboles secos que han perdido su follaje y la imagen a la que la ciudadanía se había acostumbrado.
A pesar de los esfuerzos recientes de la Dirección de Medio Ambiente por sustituir ejemplares muertos, como el retiro de un laurel de la India para plantar un olivo negro hace apenas unas semanas, el deterioro del arbolado parece avanzar más rápido que las acciones de recuperación, dejando el centro de la ciudad cada vez más “pelón”.
Lo que comenzó con la pérdida de un solo ejemplar cerca del kiosco hoy ya se percibe como una crisis generalizada.
Durante un recorrido por la zona, el equipo de AM observó ramas secas y una notable ausencia de follaje en puntos que antes ofrecían una sombra densa a los ciudadanos.
Comerciantes sin sombra
Para quienes viven del jardín, como los boleros, la muerte de los árboles no solo representa un problema estético, sino también una afectación directa a su trabajo.
Don Salvador, el bolero con más antigüedad en el lugar, relató con tristeza cómo ha visto desaparecer a sus “vecinos” verdes uno tras otro.

Se secó uno allá, luego quitaron otro que estaba seco también. Si los van a quitar, pues ni modo, pero voy a tener que comprar una sombrilla para poder vender la sombra, porque ya no queda nada”, comentó Salvador.
El trabajador señaló factores que, según su experiencia, están acelerando la muerte de los árboles: la falta de coladeras, que provoca que se vierta agua sucia en las raíces; la humedad atrapada, y el calor extremo generado durante eventos como los “tianguis de pambazos”.
El calor de los puestos y el agua que tiran se queda ahí, todo eso lo resienten los árboles. Por eso se andan muriendo”, aseguró.
Comparan el jardín con otros municipios
La percepción de abandono no es exclusiva de quienes trabajan en la zona. Los transeúntes también lamentan la pérdida de frescura en el centro de San Pancho.
Ricardo Martínez, ciudadano que frecuenta el lugar, comparó la situación con la del municipio vecino.
Si comparas el jardín de Purísima con el de aquí, aquel está buenísimo, con mucha sombra. Aquí ya dejaron todo pelón y cada vez se ve peor. Al rato no va a haber ni dónde sentarse porque el sol te mata. Dejan los puros palos y no veo que le echen algún químico a la tierra para que se fortalezca”, señaló Martínez.
Cabe recordar que la Dirección de Medio Ambiente y Ecología reconoció anteriormente que especies como el laurel de la India han dejado de ser viables en este entorno debido a enfermedades irreversibles y al riesgo de desplome.
Por ello, se optó por el olivo negro como una especie más apta para el clima actual. Sin embargo, para la ciudadanía, el ritmo de sustitución es insuficiente frente a la rapidez con la que el resto de los laureles históricos pierde la batalla contra el tiempo y el descuido.
Prevén mejoras en próximas semanas
Por su parte, Marcelo Salas, director de Medio Ambiente y Ecología, aseguró que se ha hecho un esfuerzo por nutrir la tierra del lugar, por lo que esperan que en las próximas semanas mejore el estado de los ejemplares.
El programa nos indicaba que ahora que entrara lo que es la primavera aplicar en la parte del follaje unos foliares que es como refuerzo, nada más que nos estamos esperando, yo creo que unas tres semanas más a que ya entre oficialmente la primavera para nosotros poder aplicar estos foliares”, detalló.
El proyecto de rehabilitación
En septiembre de 2025, autoridades municipales anunciaron que se preparaba un proyecto integral de rehabilitación para el Jardín Principal de San Francisco del Rincón.
Esto luego de varios años de que se identificó la necesidad de intervenirlo, en el cual se contempla la renovación de jardineras y vegetación, así como la atención del kiosco, uno de los espacios más representativos del municipio.
Celestino Ortega Monjaraz, director de Obras Públicas, explicó que se trata de una rehabilitación completa con una inversión estimada en dos millones y medio de pesos, lo que permitirá atender de manera uniforme todo el espacio público.
AVG