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Guanajuato.- La población heterosexual y cisgénero no suele tener mucha información sobre lo que representan las siglas LGBTIQ+ y lo que implican, facilitando que por ello se continúen perpetuendo actos de violencia y discriminación por el desconocimiento.

Así lo señaló Angie Elizabeth Rodríguez Martínez, activista por los derechos de las personas trans y oficial administrativa de Amicus, asociación civil enfocada en la defensa de los derechos humanos de las disidencias sexo-genéricas.

“Sería importante partir de que se debe respetar cualquier orientación sexual e identidad de género y qué sepan que es cada cosa, qué es una orientación sexual y qué es una identidad de género. Son cosas totalmente diferentes y mucha gente no lo comprende”, aclaró.

De acuerdo a la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género (ENDISEG) realizada por el INEGI en 2021, al menos 5 millones de personas en México (5.1% de la demografía) se identificaron con parte de la población LGBTIQ+.

En Guanajuato este número llegó hasta las 227 mil 957 personas, lo que representó el 4.9% de la población estatal en aquel entonces, visibilizando la presencia de la comunidad LGBT+ en Guanajuato como un sector relevante.

Angie Elizabeth Rodríguez Martínez, activista por los derechos de las personas trans y oficial administrativa de Amicus. Foto: Cortesía

Orientación sexual e Identidad de género

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) define la orientación sexual como un patrón perdurable de atracciones emocionales, románticas y/o sexuales hacia personas del mismo o diferente sexo.

Bajo este parteaguas es que se nombran distintas formas de vivir la sexualidad, siendo algunos ejemplos la: Heterosexualidad, Homosexualidad, Bisexualidad, Pansexualidad, Asexualidad, entre otras formas de atracción humana que contemplan o no el género y el sexo.

Por otro lado, la identidad de género refiere a la vivencia interna e individual del género y que responde directamente a cómo cada persona se siente y percibe, pudiendo o no corresponder al sexo asignado al nacer.

Esta abarca distintas formas: la cisgenérica, que es cuando la autopercepción de una persona corresponde al sexo de nacimiento; o la trans, el cual es un término paraguas que abarca diferentes expresiones e identidades que en general se aplica a las personas cuya identidad de género no coincide con la asignada al nacer.

Es aquí cuando surgen denominaciones como: mujer cis, mujer trans, hombre cis, hombre trans, persona no binaria, persona intersexual o género fluido.

Cabe aclarar que ambos conceptos (orientación sexual e identidad de género) no son vinculantes y varían en cada persona, es decir, identificarse como mujer no significa sentir atracción a los hombres o identificarse como hombre salir con mujeres, son diferentes entre sí.

Diferencia entre sexo y género

La activista señaló que uno de los principales detonantes de discriminación, principalmente para las personas trans es el desconocimiento y arraigo a la idea que se suele tener del sexo y el género, los cuales suelen ser tomados como iguales cuando no es así.

“Mucha gente piensa que el hecho de ser una persona trans es que eres una persona gay que viste como mujer. Es a lo que se refieren muchas personas, que no dejas de ser hombre, o sea, es un hombre vestido de mujer”, lamentó.

Existen diversos escritos que abordan a profundidad la relación histórica y social entre el sexo y el género, en este caso, retomando las definiciones de la CNDH, el sexo hace referencia a las características biológicas (genéticas, hormonales, anatómicas y fisiológicas) a partir de las cuales las criaturas son clasificadas como machos o hembras.

El género, por otro lado, se refiere a los atributos sociales, históricos, culturales, económicos y políticos que le hemos atribuido a dichas características, ejemplo de esto son los roles y actitudes históricamente asociados a los hombres o a lo masculino (proveer, racional, fuerza, agresividad) y las mujeres o a lo femenino (cuidar, emotividad, solidaridad).

De la misma forma que ocurre con la identidad y la orientación, el sexo y el género son conceptos distintos que, aunque socialmente tienen atribuciones y roles basados el uno en el otro, no son vinculantes, es decir, uno no depende el otro.

“Si tú te identificas como mujer trans, no vas a dejar de ser mujer por el simple hecho de tener genitales que no corresponden a al sexo con el que siempre nos han educado. En las escuelas siempre se enfocan en que el hombre es esto, que debe tener ciertos genitales y tiene que ser así, la mujer por igual”, enfatizó.

Aún falta mucho por trabajar

Aunque en los últimos dos años se han logrado avances significativos en los derechos de las población de la diversidad sexual y de género como el matrimonio igualitario y el reconocimiento al cambio de identidad de género para las personas trans, Angie Rodríguez afirmó que aún queda “mucho por trabajar”.

Destacó que la falta de información integral respecto a la sexualidad y la identidad de género es la base desde donde inicia la violencia y la discriminación, desde las escuelas, hasta lugares públicos y de salud, especialmente para las personas trans, quienes son más propensas a sufrir rechazo a su identidad.

“Hace falta dar una educación sexual integral que es importante y es lo que estamos peleando para que se vaya educando más la sociedad”

“Tú vas con una persona, no sé, un psicólogo, un psiquiatra, y muchas personas ni siquiera conocen sobre el tema. Incluso personas especialistas como endocrinólogos que tampoco no tienen una educación ni un conocimiento de cómo llevar a cabo una terapia de reemplazo hormonal”

Finalmente llamó a ser aliados de la diversidad más allá de este mes de junio en el que se celebra y conmemora la lucha por los derechos de la población LGBTIQ+, empezando con denunciar actos de discriminación e informándose, promoviendo espacios seguros y libres de violencia.


Glosario de la diversidad sexo-genérica. Fuente: ENDISEG 2021 y CNDH 2021

Asexual: Orientación sexual de una persona que no siente atracción erótica hacia otras personas.

Bisexualidad: Capacidad de una persona de sentir atracción erótica afectiva por personas de un género diferente al suyo y de su mismo género.

Cisgénero: Cuando la expectativa social de la persona se alinea con el sexo asignado al nacer. En consecuencia, existen mujeres y hombres cis.

Gay: Hombre que se siente atraído erótico afectivamente hacia otro hombre.

Género: Se refiere a los atributos que social, histórica, cultural, económica, política y geográficamente, han sido asignados a hombres y mujeres, es decir, a las características han sido identificadas como “masculinas” y “femeninas”

Género fluido: Refiere a personas que no se identifican exclusivamente con una identidad de género.

Heterosexualidad: Capacidad de una persona de sentir atracción erótica afectiva por personas de un género diferente al suyo.

Intersexualidad: Una persona que nace con una combinación de características biológicas masculinas y femeninas, como cromosomas o genitales.

Lesbiana: Mujer que se siente atraída erótica y afectivamente por mujeres.

No binario: Espectro de identidades y expresiones de género basadas en el rechazo a la asunción binaria de género (hombre y mujer/masculino y femenino).

Pansexualidad: Capacidad de una persona de sentir atracción erótica afectiva hacia otra persona, con independencia del sexo, género, identidad de género, orientación sexual o roles sexuales.

Queer o Genderqueer: Las personas queer son aquellas que además de no identificarse y rechazar el género socialmente asignado a su sexo de nacimiento, tampoco se identifican con el otro género o con alguno en particular.

Sexo: Hace referencia a las características biológicas (genéticas, hormonales, anatómicas y fisiológicas) a partir de las cuales las personas son clasificadas como machos o hembras.

Trans: Término paraguas utilizado para describir distintas variantes de la identidad y/o expresión de género (transexual, transgénero, travesti, drag, entre otras), cuyo denominador común es que el sexo asignado al nacer no concuerda con la identidad de género y/o expresiones de género de la persona.

Piden modificar reglamentos

Para dejar de criminalizar el trabajo sexual se deben modificar los reglamentos de los ayuntamientos y retirar de los mismos las faltas administrativas a la moral por la prostitución, situación que afecta principalmente a las mujeres transexuales en el país.

Así lo señaló la activista Kenya Cuevas, fundadora de la asociación civil Casa de las Muñecas Tiresias A.C. en Irapuato, que destacó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) estableció en una jurisprudencia que el trabajo sexual no se debe criminalizar cuando es una condición laboral elegida.

“Sin embargo no está regulado en el país. Es necesario que se retiren de los reglamentos de los ayuntamientos las faltas administrativas a la moral por la prostitución porque eso criminaliza el trabajo sexual y a una mujer trans que lo ejerce porque es su única forma laboral que la sociedad le ha permitido.

“No nos dejan trabajar ni llevar un sustento a la casa. Hay que ir modificando todas esas violencias sistemáticas que seguimos viviendo. Esto ha sido preocupante desde el llamado de la misma comunidad trans que me dice: ‘Kenya, nos siguen deteniendo'”, manifestó.

En este sentido, Cuevas hizo un llamado a los gobiernos locales y consideró que espacios como la Feria Pride en León que se realizó del 4 al 6 de junio favorecen a denunciar estas injusticias y a seguir trabajando en pro de los derechos humanos.

Así como impulsar estas modificaciones institucionales y administrativas para generar otras acciones como mecanismos o herramientas que contribuyan a que las autoridades sepan cómo tratar a las poblaciones LGBTIQ.

“Revisé el Reglamento Orgánico del Ayuntamiento y el trabajo sexual sigue siendo una falta administrativa a la moral por prostitución, entonces, al policía que denunciemos cualquier juez le va a dar el favor a él porque su reglamento así lo rige y si él incumple en su reglamento está teniendo una falta administrativa.

“¿Cómo podemos denunciar un policía que está cubierto y blindado con los reglamentos del ayuntamiento?, pues solamente haciendo la política pública e incitando que este ayuntamiento quite de su reglamento las faltas administrativas como daños a la moral que criminaliza el trabajo sexual”, apuntó.

La activista compartió que en Casa de las Muñecas Tiresias A.C. en Irapuato se abrió una ciber escuela, además de que se ofrecen servicios a la población LGBTIQ como pruebas de detección del VIH, otorgamiento de la PrEP, medicamento para prevenir el VIH y acompañamientos para el cambio legal de identidad de género.

Recordó que hace tres años, el INEGI realizó un censo para contabilizar a las personas que se autoidentifican dentro de la población LGBTIQ quienes contestaron una encuesta.

“Esto lo he criticado mucho porque para mí fue una encuesta discriminatoria cuando todavía el 80 % de la población LGBTI vive un rezago educativo y de este porcentaje el 20 % no saben leer ni escribir.

“Sin contar que hay muchas personas en lugares alejados de las ciudades que no tienen acceso a un teléfono ni a Internet. Esta encuesta no llegó a todas las personas y aún así son cinco millones de mexicanos que se contabilizaron dentro de esta comunidad”, detalló.

Finalmente, dijo que es necesario gestionar desde la academia y la investigación censos para saber cuántas personas de las poblaciones LGBTIQ hay en el país porque no existe un censo de mujeres trans, de trabajadoras sexuales, ni de hombres homosexuales en México.

HLL

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