Guanajuato.- En Guanajuato, la cifra de hectáreas de campo siniestradas este año por los fenómenos climáticos extremos -sequía, inundaciones, granizadas- es de 28 mil 565.68 hectáreas, la cual ya supera en casi 2 % a la reportada en todo 2025, cuando se cuantificaron 28 mil 011.75.
Y un año antes, 2024, la siniestralidad alcanzó las 20 mil 374 hectáreas, es decir, ya el año pasado hubo un aumento del 37.49 % en cosechas dañadas, de acuerdo a cifras de la Secretaría del Campo en Guanajuato a la segunda semana de septiembre.
Además, hay que considerar que en el estado apenas el 3 % de los pequeños productores compran seguros agrícolas por pérdidas catastróficas, advirtió Mauricio René Preciado Torres, director de Comercialización de la Secretaría del Campo (SECAM).
El funcionario reconoció que la cultura del seguro agrícola aún está poco desarrollada en México (hay estados en donde ronda el 1 %), sobre todo si se compara con otros países.
Pero no es por gusto: para la industria de los seguros, el sector agrícola es de alto riesgo, por lo que solo pocas empresas lo manejan.
Dijo además que en Estados Unidos y otros mercados, se recurre fuertemente al financiamiento, cosa que no ocurre en México, pues las tasas de interés son muy altas.
La Secretaría del Campo informó a AM que al 30 de junio de 2026, la superficie total sembrada en el estado llegó a las 411 mil 020.10 hectáreas, de las cuales 207 mil 550.60 eran de temporal y 203 mil 469.50, de riego.
Al 11 de septiembre, seis municipios productores de maíz (Pénjamo, Cuerámaro, Abasolo, Manuel Doblado, Dolores Hidalgo y San Luis de la Paz) le reportaron afectaciones del 40 al 90 % por granizada y vientos huracanados en 2 mil 402 hectáreas de temporal y en 6 mil 789 hectáreas de riego.
Mientras que otros dos municipios productores de maíz y sorgo hicieron lo propio: Santa Cruz de Juventino Rosas, con mil 765 hectáreas de temporal, y en menor medida, León, con 45 hectáreas de riego con daños del 35 al 85 %.
Ahora bien, previamente se arrastran afectaciones por sequía en 12 mil 224 hectáreas de cultivo de maíz y sorgo en nueve municipios, entre ellos, Cuerámaro, Huanímaro, Apaseo el Grande y sobre todo, Romita, daños que alcanzaban del 40 al 100 % de la superficie cultivada.
Las indemnizaciones se definirán hasta que la aseguradora cuantifique los daños, aclaró la SECAM.
A las afectaciones podrían sumarse las que resulten del invierno y la próxima primavera como resultado del fenómeno meteorológico “El Niño”: de acuerdo con estimaciones de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, “El Niño” continúa fortaleciéndose y podría alcanzar una intensidad muy fuerte o incluso histórica hacia finales de 2026.
Jorge Zavala Hidalgo, especialista del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC) de la UNAM, citado en la Gaceta de dicha universidad del 14 de septiembre de 2026, indicó que se espera en el país una mayor cantidad de frentes fríos para la próxima temporada otoño-invierno, más severos y duraderos y para 2027 se prevé una disminución de lluvias en el centro, sur y sureste entre abril y junio.
Se contratan pocos seguros agrícolas
Mauricio Preciado dijo que un fenómeno tipo “Super Niño” o “Super Niña” ya ha ocurrido en ciclos anteriores, por lo que no hay que alarmarse pero tampoco minimizarlo.
“Esperamos precipitaciones que normalmente no ocurrían en el estado, que no necesariamente son catastróficas, pero se esperan lluvias inusuales en el periodo de diciembre y enero.
“¿Qué estamos haciendo? Un monitoreo mucho más dedicado de cómo estamos proyectando el clima de los próximos meses. ¿Por qué es importante para Guanajuato? Porque la etapa más productiva en materia de producción agrícola es en invierno, es cuando Guanajuato más produce hortalizas para nuestro cliente número uno que es (el bloque) Estados Unidos y Canadá”.
El principal ciclo productivo del estado, detalló, arranca a partir de octubre y termina alrededor de abril, por lo que hay que tomar medidas preventivas, sugirió.
“El productor puede trabajar desde dos rutas: mejorar su trabajo dentro del cultivo (…) para facilitar el drenaje, pero también se puede preparar con ciertos agroinsumos para evitar pudriciones de tallo, evitar algún problema de hongos en las plantas, etc.”.
Preciado Torres dijo que, en el caso de los productores que hacen una inversión más considerable, para cultivo de brócoli, lechuga, coliflor, productos en los que Guanajuato es muy competitivo, ahí es más frecuente que la producción se asegure, justo por el monto de lo que se invierte.
“Cuando ya lo ves en los números grandes, dice, ‘Oye, el productor perfectamente podría sembrar 500 metros menos, pero comprarse su póliza’, sí, para asegurar todo lo demás y es ahí donde a nosotros (como SECAM) nos interesa que el productor de Guanajuato avance. “(….) De lo que se trata, cuando compras un seguro tradicional, es que te pueda apoyar la Secretaría que te compres tu póliza, es que compres tu seguro para proteger tu cultivo, de manera individual, que proteja tu inversión, no (solo) que te recupere algo de lo perdido”.
Regularmente, dijo el funcionario, se cosechan hasta 1 millón de toneladas de maíz anuales en el estado, pero el buen ciclo de lluvias de esta temporada permitiría alcanzar un millón 400 mil, por lo menos, de los cuales, 200 mil toneladas serían para autoconsumo, y el resto, un millón 200 mil saldrían a mercado.
No sabemos nada del “Niño”: productor
Un campesino de Romita que pidió anonimato dijo que él personalmente no ha recibido ningún tipo de información por parte de SECAM sobre el tema del “Niño”, que en todo caso, lo que llega a conocer sobre programas y apoyos, lo recibe de la Dirección de Desarrollo Rural del municipio, aunque ya tarde.
Él asegura que se le da prioridad a los ejidos y las comunidades rurales, y como él tiene sus tierras en cabecera municipal, se entera ya cerradas las convocatorias.
Romita es el municipio que más afectaciones ha reportado a SECAM por sequía: van 4,322 hectáreas siniestradas, aunque Mauricio Preciado aclaró que hasta el cierre del ciclo agrícola se conocerán las cifras definitivas.
“(En el caso de las sequías aquí) ya son pérdidas, cuando más ocupábamos el agua los sorgos, los maíces, no hubo agua suficiente, se pegaron ya ahorita la agua, ya llegó tarde y a lo mejo, van a juntar pastura, pero producción de grano ya no”.
El productor insistió que él no recibe invitación para los programas, incluyendo el tema de los seguros agrícolas. Que en su caso, hace unos meses tenía sandías sembradas y les pegó una granizada que les afectó mucho, aunque el Municipio gestionó el apoyo por pérdida catastrófica, de 2 mil 500 pesos por hectárea, el cual pagó la Secretaría del Campo.
Y ante el riesgo de lluvias intensas, recomendó a las autoridades desazolvar bordos, arroyos y otros cuerpos de agua, o al menos, mantener informados a los productores.
Comentó que en lo que queda de este ciclo agrícola sembrará repollo, con la esperanza de recuperar algo de su inversión.
AAK









