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Donan despensa por concierto de OSUG

El concierto del pasado viernes no fue como cualquier otro, tuvo varios ingredientes especiales: el director, la solista y la recolección de víveres p

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En taquilla se entregaron los v

En taquilla se entregaron los v

El concierto del pasado viernes no fue como cualquier otro, tuvo varios ingredientes especiales: el director, la solista y la recolección de víveres para los damnificados; tal vez este último fue el más importante.
El público de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG) respondió al llamado, el Teatro Principal casi se llenó. Desde las 4:30 de la tarde comenzó a llegar el apoyo, una empresa particular envió varias cajas con latas de atún y sardinas; alrededor de las 7 de la tarde hubo necesidad de habilitar uno de los camerinos como bodega.
También fue necesario retrasar 10 minutos el inicio del programa porque aún a las 8:30 de la noche algunos asistentes pidieron “tiempo extra” para adquirir víveres en los comercios cercanos y entregarlos en la taquilla. Donar una despensa fue el boleto de entrada al concierto, que inició a las 8:45 de la noche.
Hoy personal de la Universidad de Guanajuato viajará a Michoacán para entregar en forma directa el apoyo del público, la distribución de víveres será en la comunidad de Charácuaro, cercana a Huetamo.
El concierto
La actual temporada de la OSUG se ha caracterizado por incluir obras de autores contemporáneos. Este viernes, el público pudo apreciar el Concierto para Violín, del compositor holandés Klaas de Vries, estrenado en 2005 en Ámsterdam.
Se trata de una obra compuesta en un solo movimiento, con una escritura diáfana, a la que se pudo incorporar fácilmente la violinista invitada Jellantseje de Vries, también holandesa, quien derrochó técnica.
Para la segunda parte del programa, la OSUG, bajo la dirección de Bas Wiegers, director huésped, interpretó la Sinfonía No. 2 de Kurt Weill, compositor alemán, del que se recuerdan obras para el cine, como “Lady in the Dark” y “One Touch of Venus”, filmadas poco antes de la Segunda Guerra Mundial.
Tal vez esta obra fue la que gustó más al público, que aplaudió hasta provocar que el director saliera tres veces al escenario.
El programa se completó con “Images Oubliées”, de Claude Debussy.

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