Hace un par de días tuve oportunidad de ver “El exorcista del papa” (The Pope´s Exorcist), película estrenada en México el pasado mes de abril. Dirigida por Julius Avery, y protagonizada por el actor neozelandés Russell Crowe, quien interpreta al padre italiano, Gabriele Amorth, un popular sacerdote dedicado a la lucha contra los demonios.
El exorcismo es un tema que ha fascinado al público durante décadas. Desde el éxito de la película “El exorcista” en 1973, muchas películas han abordado este tema de diferentes maneras. Desde historias que se centran en la lucha entre el bien y el mal hasta las que exploran el poder de la fe y la religión, el exorcismo sigue siendo un gran elemento de atracción en el cine.
Una de las películas más icónicas sobre el tema es, sin duda, “El exorcista”. Dirigida por William Friedkin; estrenada1973, sigue la historia de una niña de 12 años, Regan, que es poseída por un demonio. Un sacerdote es llamado para realizar un exorcismo y liberar a Regan del mal que la ha poseído. El filme es conocido por su atmósfera oscura y su uso efectivo de la música y los efectos de sonido para crear tensión; por cierto, estos fueron obra el mexicano Gonzalo Gavira.
Otra película que se ha ganado un lugar en la historia del cine es “El exorcismo de Emily Rose” de 2005; dirigida por un especialista del género, estadounidense Scott Derrickson. La película está basada en la historia real de Anneliese Michel, una joven alemana que murió después de un exorcismo fallido. La película sigue el juicio de un sacerdote acusado de negligencia por la muerte de Emily Rose después del procedimiento religioso. Este filme combina elementos de un thriller legal con los horrores del exorcismo, lo que la convierte en una película emocionante e impactante.
En el caso de “El exorcista del papa”, una obra llena de clichés en cuanto a su propuesta de terror, aunque de muy buena hechura, no termina por ser una película memorable. Ver a Russell Crowe a bordo de una motoneta Lambretta, ataviado de sacerdote, es lo más fresco de este filme. Su personaje es más bien un gladiador romano convertido en exorcista.
Lejos, muy lejos de las obras maestras como “El exorcista” y “El exorcismo de Emily Rose”, se queda la historia basada en parte de la obra del padre Amorth, quien dedicó su vida profesional a realizar exorcismos, escribiendo y publicando libros al respecto.
El exorcismo sigue siendo un tema popular en el cine, y estas películas son solo una muestra de las muchas que abordan este tema de diferentes maneras. Hasta ahora, ninguna historia cinematográfica ha superado a “El exorcista”. Habrá que ver el reinicio de esta historia, en una película que se estrenará a finales de año, con la participación de la icónica Linda Blair con su personaje de Regan MacNeil.
La opinión expresada en esta columna es responsabilidad de su autor (a) y no necesariamente representa la postura de AM Hidalgo