Pese al riesgo que representa, en las inclinadas calles de Ocampo y Patoni, en Pachuca, abunda el comercio ambulante en banquetas y hasta en pleno arroyo vehicular.
Conductores de vehículos, algunos de gran tamaño, que circulan por dichas vías del centro, apenas tienen espacio para librar los puestos improvisados.
Habitantes de ese sector de la capital hicieron un llamado a las autoridades para que retiren a los vendedores de las aceras y el paso de vehículos.
“El camión repartidor de agua apenas pasa, luego bajan los gaseros y de refrescos y los vendedores tienen que quitar rápido sus pequeños puestos”, dijo Yolanda Franco, vecina de Patoni.
Añadió que los ambulantes venden verdura, fruta, ropa, ganchos, nopales y otros artículos. Indicó que, sin duda, hay riesgo de que ocurra un accidente de graves consecuencias en caso de que algún vehículo se quede sin frenos.
“Los comerciantes y clientes están a merced de ser atropellados, no hay ningún tipo de protección y las banquetas también están invadidas por varios puestos”, dijo la entrevistada.
Recordó que, hace apenas unos días, una camioneta se deslizó sin control sobre la calle de Ocampo, pero solo hubo algunos lesionados.
“La autoridad municipal no debe permitir más el comercio ambulante en estas empinadas calles, tomando en cuenta que muchas personas están en peligro”, concluyó.