La educación a distancia, que se imparte a la niñez y juventud a consecuencia de la pandemia de COVID, pone en desventaja a muchos estudiantes indígenas por la deficiente conectividad en puntos de la Sierra Alta y Huasteca hidalguense.
Además, por pobreza extrema muchas familias no pueden acceder a la tecnología a través de teléfonos inteligentes o computadoras portátiles, aseguró el director de la escuela primaria indígena de la cabecera de Jaltocán, Pablo Martínez Flores.

Esto ha sido analizado en los consejos técnicos, donde han discutido que “no se puede aprobar por aprobar a la niñez si no se tiene evidencias del desarrollo de sus conocimientos porque no cuentan con celular o laptop para conectarse”.
Martínez Flores destacó que aprobar a alguien que no ha sido valorado en su avance escolar “es engañarse como maestro, pero además es engañar a niñas, niños y padres de familia que no tienen a su alcance apoyos tecnológicos”.
Los apoyos referidos son para que los estudiantes adquieran conocimientos básicos para pasar de grado, agregó el directivo escolar, que acusó, algunos docentes no han cumplido al ciento por ciento su compromiso con el alumnado.
Se ha mal entendido la libertad que tienen los maestros por la pandemia y algunos antes de trabajar, creen que están de vacaciones, sobre todo en el nivel indígena”, denunció el director de la escuela primaria de Jaltocán.
Explicó que pide a los profesores a su cargo que implementen estrategias para atender al alumnado y con ello tener las evidencias para determinar con bases si pueden avanzar o no de grado, sin poner en riesgo su salud y la de los escolares.