Para modificar el modelo de atención psiquiátrica en Hidalgo es necesario fortalecer los esquemas de primer y segundo nivel; en principio, se requerirían al menos 50 especialistas médicos repartidos en las 17 jurisdicciones sanitarias en las que se divide la entidad.
Lo anterior fue planteado en entrevista por el titular de la Secretaría de Salud en Hidalgo (SSH), Alejandro Efraín Benítez Herrera, luego de la modificación aprobada por la Cámara de Diputados federal el pasado 5 de abril a la Ley General de Salud, donde se establece retirar el modelo de internamiento forzoso.
El funcionario dijo que ya ha establecido ante el Consejo Nacional de Salud la necesidad de contar con suficientes especialistas médicos en materia de salud mental para poder migrar al modelo ambulatorio y de atención en clínicas de forma gradual.
“No existe una fecha determinada para hacer estas modificaciones porque no es función de la Ley General de Salud, tiene que ser a partir de los acuerdos establecidos entre el gobierno federal y los estatales para atender el tema de la salud mental de forma adecuada”, señaló Benítez Herrera, quien agregó que también deben contemplar contar con suficientes psicólogos para brindar la atención médica especializada que requiera la población.
En Hidalgo funciona un solo hospital psiquiátrico, el de Villa Ocaranza, el cual tiene en este momento alrededor de 150 pacientes, algunos de ellos localizados en situación de calle o abandonados incluso desde hace varios años por sus familiares.
El titular de la SSH señaló que dan atención adecuada a dichos pacientes, pero enfatizó que sí es necesario revisar el modelo de atención en los hospitales psiquiátricos, tanto para que la migración en el servicio sea adecuada, como para no descuidar a los actuales pacientes.
“Es como toda enfermedad crónico degenerativa, es necesaria la observación constante para estar atento de las altas y bajas de los pacientes para brindarles las atenciones que requieran de forma oportuna y adecuada”.
Por ello, Benítez Herrera consideró que si las normativas aprobadas implican que no debe existir el internamiento forzado, sí debe haber condiciones clínicas, de infraestructura, así como el personal profesional suficiente y adecuado para las atenciones que se requieran.