A más de medio año de haber comenzado el saneamiento forestal en el Parque Nacional El Chico, la titular de la Comisión Estatal de Biodiversidad de Hidalgo, Erika Ortigoza Vázquez, ha reportado un avance del 75 por ciento en las acciones contra la plaga de insectos descortezadores, que ha dejado como saldo hasta el momento 13 mil 350 árboles derribados y 600 inyectados con tratamientos fitosanitarios.
Durante una actualización del proyecto de contingencia, voceros estatales informaron que de las mil 200 hectáreas que comprende el polígono boscoso de oyamel, un total de 519 fueron diagnosticadas como “desvitalizadas”. De estas, 223 hectáreas han sido intervenidas mediante labores de saneamiento.
El área impactada se divide en dos zonas: 113 hectáreas dentro del área natural protegida y otras 110 hectáreas en su zona de influencia.
USO DE TECNOLOGÍA Y APOYO CIENTÍFICO
El diagnóstico se realizó mediante tecnología espectral y LIDAR aplicada con dron, una metodología que por primera vez se implementa en una contingencia forestal en Hidalgo. Además, siete universidades incluidas la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), la UNAM, la Universidad de Chapingo y el Colegio de Posgraduados
Entre las acciones destacadas se encuentran las inyecciones sistémicas a árboles aledaños a focos de infestación, para evitar su tala. Estos tratamientos buscan probar la resiliencia natural del bosque. Tan solo en el polígono activo se han aplicado alrededor de 600 inyecciones.
INVERSIÓN MULTINIVEL
La inversión conjunta para el proyecto asciende a 15 millones de pesos, aportados por la Comisión Nacional Forestal (10 millones), el Gobierno del Estado (3 millones) y el ayuntamiento correspondiente (1.8 millones).
Aunque originalmente se preveía concluir los trabajos en agosto, las condiciones meteorológicas, como lluvias intensas, han provocado retrasos. Autoridades prevén que las acciones se prolonguen hasta septiembre u octubre, sin modificar el presupuesto total.
RESTAURACIÓN Y CAMBIO CLIMÁTICO
Después del saneamiento, se contempla una etapa de restauración ecológica en 2026, que incluirá no solo reforestación de árboles, sino también la reintroducción de especies herbáceas, arbustivas y pioneras para restablecer el equilibrio del ecosistema.
“El bosque no se concibe sin los descortezadores, ni los descortezadores sin el bosque de oyamel”, reconocieron autoridades, al subrayar que la meta es regresar a un equilibrio natural sin llegar a la erradicación total de estas especies.