Bajo el lema oficial de “Por primera vez en la historia”, la administración municipal de San Felipe Orizatlán habría decidido comunicar su eficiencia con el inicio una jornada intensiva de supervisiones, visitas “de cortesía” y clausuras a establecimientos que, según comerciantes, no habrían cubierto las cuotas impuestas por el Ayuntamiento.
Por tanto, durante el día, personal municipal recorrió la cabecera y varios negocios terminaron con sellos de clausura.

Sin embargo, algunos locatarios señalaron que este operativo parece enfocarse en la recaudación y no en el impulso al comercio local.
De acuerdo con testimonios de afectados, las sanciones impuestas por el gobierno encabezado por Carlos César Pérez Escamilla oscilan entre 5, 8, 10 y 11 mil pesos, montos que muchos consideran excesivos.
Agregaron que, ante la negativa de algunos comerciantes a realizar dichos pagos, se procedió al cierre de diversos giros, entre ellos una tienda de ropa con razón social Valeri y, en días anteriores, otros establecimientos, incluida la tienda de autoservicio Aurrera, lo que ha generado molestia entre vendedores.

PROCESO EN CONTRA
El alcalde de San Felipe Orizatlán enfrenta un proceso penal por homicidio agravado en calidad de partícipe inductor, en un caso ocurrido el 30 de octubre de 2021, cuando fue baleado Francisco, sobrino de la exalcaldesa Erika Saab Lara.