Guanajuato.- La revisión del T-MEC anticipa un entorno de mayor escrutinio sobre las reglas de origen, el contenido regional, la trazabilidad, el cumplimiento laboral, la sostenibilidad y la seguridad de las cadenas de suministro en el sector automotriz.
En ello coincidieron Yazmín Elizabeth González Vázquez, especialista en logística, y el Clúster Automotriz de Guanajuato (Claugto), quienes advirtieron que las empresas interesadas en integrarse a la cadena de proveeduría automotriz deberán priorizar la compra de insumos provenientes de países con los que existan tratados comerciales, principalmente dentro de América del Norte.
González Vázquez, coordinadora de Asesoría en Logística Internacional de la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior (Cofoce), participó en el webinar “Las nuevas reglas del juego en la proveeduría automotriz”, organizado por la revista Mexico Industry en colaboración con Claugto.
La especialista explicó que las economías que no son consideradas de mercado, como China, quedan fuera de esta estrategia debido a que mantienen una dinámica distinta por la participación de sus gobiernos, lo que dificulta competir en igualdad de condiciones.
Destacó que la industria en México se ha preparado mediante la búsqueda de proveedores en países con los que ya existen acuerdos comerciales. Esto responde también a la política de Estados Unidos, que pide a socios como México adoptar medidas similares para construir un frente común.
La alianza comercial, explicó, avanza hacia una mayor regionalización, acompañada de trazabilidad y del regreso a América del Norte de procesos productivos que anteriormente se realizaban en otras regiones.
Las armadoras también están ampliando su visión sobre la proveeduría para incluir a empresas Tier 2 y Tier 3, con el objetivo de contar con información completa sobre el origen de cada componente.
Al integrar el expediente de un producto final, las compañías deberán disponer de la documentación que permita comprobar su trazabilidad. Este proceso tendrá que fortalecerse especialmente en materiales como acero, aluminio y cobre.
Señala riesgos

Los riesgos en las cadenas de suministro son críticos para la industria automotriz, debido a que un vehículo puede contener hasta 30 mil componentes.
La falta de una sola pieza puede interrumpir el proceso productivo, por lo que las afectaciones registradas en años recientes están impulsando la regionalización de los proveedores”, señaló González Vázquez.
La dependencia de proveedores lejanos amenaza la estabilidad de la industria automotriz de América del Norte. Como ejemplo, mencionó la escasez de semiconductores, que evidenció la fragilidad del modelo actual de suministro.
La especialista recordó que uno de los temas que observa el Gobierno de Estados Unidos es el déficit en su balanza comercial. En este contexto, la imposición de aranceles busca reducir ese desequilibrio, en el que México figura entre los países con los que mantiene un déficit.
Detalló que Estados Unidos aplicó en 2018 una política arancelaria, aunque no con la misma intensidad que la implementada en 2025.
Con diversos mecanismos, ese país busca fortalecer nuevamente su producción industrial. Las medidas adoptadas al amparo de la Sección 232 se han concentrado en aumentar la capacidad productiva nacional en sectores estratégicos, entre ellos acero, aluminio, cobre, madera, automóviles y camiones.
El Anexo 12 también contempla homologar certificaciones para que una misma normatividad pueda aplicarse en los tres países. En el caso de los cargadores eléctricos, se busca que los estándares coincidan con los establecidos en Estados Unidos.
González Vázquez explicó que otro de los puntos favorables del Tratado para México y Canadá es la regla conocida como roll-up, mediante la cual una pieza puede ser considerada originaria al incorporarse a otro componente que cumple con las reglas establecidas.
También adelantó que, a partir de 2027 y por motivos de seguridad, los vehículos que utilicen software fabricado en China no podrán comercializarse en Estados Unidos, lo que podría abrir oportunidades para proveedores de la región.
Entre las preocupaciones que Estados Unidos ha planteado sobre México se encuentran la inestabilidad del clima de inversión, las deficiencias en la aplicación de las leyes laborales, la necesidad de reforzar las reglas de origen en sectores estratégicos, la prohibición de importaciones elaboradas con trabajo forzoso y la atención de problemas relacionados con la propiedad intelectual.
Nueva etapa

La próxima etapa del T-MEC estará marcada por la estrategia, la resiliencia y el liderazgo industrial, señaló el Clúster Automotriz de Guanajuato mediante una ficha informativa.
El organismo indicó que Norteamérica entra en una nueva etapa de competitividad, en la que la preparación de las empresas marcará la diferencia.
La revisión del T-MEC, explicó, debe entenderse como parte de la evolución natural de uno de los acuerdos comerciales más relevantes del mundo. No implica por sí misma una interrupción del comercio regional, sino que abre un proceso de diálogo en el que cada país buscará fortalecer su posición económica y estratégica.
Para la industria automotriz, la ventaja competitiva ya no dependerá únicamente de producir con calidad y eficiencia en costos. También exigirá capacidad de adaptación, resiliencia en la cadena de suministro, trazabilidad y cumplimiento integral.
Más que un riesgo inmediato, este escenario representa una oportunidad para fortalecer capacidades que ya son indispensables para competir globalmente”, señaló Claugto.
La revisión del Tratado ocurre en un contexto internacional marcado por la reconfiguración de las cadenas globales de suministro, una mayor regionalización de la producción en Norteamérica y una creciente competencia frente al desarrollo industrial de Asia, particularmente de China.
A estos cambios se suman el avance de la electrificación, el software y la digitalización de los vehículos, así como una mayor presión en materia de seguridad económica, contenido regional y resiliencia industrial.
Los próximos años exigirán organizaciones y equipos con mayor capacidad para anticipar escenarios, responder con rapidez y coordinar decisiones entre distintas áreas.
Claugto destacó que la historia de la industria automotriz en Guanajuato y México demuestra que los periodos de mayor transformación también generan oportunidades para quienes se preparan con anticipación.
La revisión del T-MEC no disminuye la relevancia de Norteamérica como una de las regiones manufactureras más importantes del mundo. Por el contrario, abre la posibilidad de consolidar una región más competitiva, integrada y resiliente.
En este escenario, Guanajuato cuenta con ventajas estratégicas, entre ellas una alta concentración de armadoras y proveedores Tier 1 y Tier 2, infraestructura logística y talento especializado.
AAK