Irapuato.- “Cuidar la vida de otros, incluso a costa de la propia” es la responsabilidad que asumieron 47 nuevos elementos de la Policía Municipal de Irapuato durante la graduación de la generación 51 de la Academia de Formación y Profesionalización en Seguridad Ciudadana.
Sin embargo, fue la cadete Mayra Elizabeth Hernández Tovar -quien habló en representación de sus compañeras y compañeros- quien puso rostro y sentimiento al compromiso que implica convertirse en policía, al recordar que detrás del uniforme existen familias, preocupaciones y el constante anhelo de regresar a casa.
Yo soy cadete, esposa, mamá, hermana y estoy a punto de ser policía”, expresó en su mensaje.
Hernández Tovar relató que durante cuatro meses compartió con su grupo la preparación y el sueño de convertirse en policías de proximidad. Reconoció que fue un proceso arduo, pero les permitió adquirir nuevas herramientas y fortalecer el carácter.
No ha sido fácil este trayecto, pero nos hemos enriquecido en todos los sentidos”, afirmó.
La nueva agente destacó que uno de los aprendizajes clave fue entender que la disciplina trasciende el acatar órdenes, y que el compañerismo implica un respaldo mutuo incondicional dentro de la corporación.
“Aprendí que la disciplina no es que te griten; es levantarte aunque estés cansado. Aprendí que el compañerismo es no dejar a nadie atrás y apoyarnos entre nosotros”, señaló.
Dirige mensaje a su familia
Uno de los momentos más íntimos de su discurso ocurrió al dirigirse a su madre, esposo e hijos, a quienes agradeció por ser la motivación diaria para cumplir con esta labor.
Les prometo que todos los días saldré a trabajar y regresaré con la frente en alto para que se sientan orgullosos de mí”, prometió.
Asimismo, resaltó el papel de la Academia para afianzar su confianza como mujer y demostrarle que puede desempeñarse en un ámbito que exige alta fortaleza física y emocional.
“Esta Academia me enseñó que una mujer también puede ser fuerte en todos los sentidos. Firme y más capaz de lo que imaginaba”, enfatizó.
Reconoció que compaginar la vida familiar con el entrenamiento no fue sencillo, pero reiteró que su hogar es su mayor impulso.
Sé que existen preocupaciones, pero Dios nos permite regresar a casa cada día y recibir los abrazos de nuestra familia”, manifestó.
Para la nueva integrante de la corporación, la graduación no representa el fin del aprendizaje, sino el inicio de una responsabilidad mayor.
“Graduarse no significa que lo sabemos todo; significa que aprendimos a caer y levantarnos, a trabajar en equipo y a creer en nosotros mismos”, reflexionó.
Ante sus compañeros, dejó en claro que portar el uniforme implica una vocación que va más allá de un simple empleo.
“Hoy asumimos la responsabilidad más grande de un ciudadano: cuidar la vida de otros, incluso a costa de la propia. Que nunca se nos olvide por qué entramos a la Academia”, sostuvo.
Y resumió el motivo de su incorporación con una frase determinante: “No entramos por poder, entramos por vocación y para servir.”
Aseguró que su generación asume el compromiso de proteger a la población, combatir las injusticias y actuar con total honestidad.
“Juramos proteger al inocente, combatir la injusticia y portar este uniforme con honradez”, aseveró.
Nueva generación de policías
La generación 51 está conformada por 28 mujeres y 19 hombres, quienes concluyeron satisfactoriamente su formación para integrarse a las filas municipales.
Durante la ceremonia, la secretaria de Seguridad Ciudadana de Irapuato, Consuelo Cruz Galindo, exhortó a los egresados a recordar que su labor se desplegará directamente en las calles, ante una ciudadanía que exige una actuación profesional, ética y respetuosa de los derechos humanos.
La funcionaria advirtió que un mal actuar individual empaña la confianza en toda la corporación, por lo que instó a mantener una capacitación constante.
Por su parte, la alcaldesa Lorena Alfaro García señaló que los nuevos oficiales enfrentan uno de los mayores retos a nivel local y nacional: la seguridad, por lo que los llamó a actuar con oportunidad y diligencia.
Una acción oportuna puede salvar una vida o transformar una realidad”, expresó.
Alfaro García también invitó a los agentes a priorizar su salud física y mental, recordando que la corporación ofrece atención psicológica y nutricional.
“Si ustedes se ponen en primer lugar, estarán en primer lugar para los irapuatenses, para sus familias y para la propia Secretaría”, concluyó.
Con estos 47 nuevos elementos, la Policía Municipal suma una generación que, en palabras de las autoridades y de la propia Mayra Hernández, asume el deber de servir por vocación y regresar siempre a casa con la frente en alto.
AM