Irapuato.- El monumento a los Niños Héroes en Irapuato amaneció como cada 13 de septiembre: frente al tránsito, entre cables, semáforos y el movimiento cotidiano de la ciudad.
Pero esta vez volvió a faltar lo que durante años le daba vida al sitio: la ceremonia para recordar a los seis cadetes que murieron en la defensa del Castillo de Chapultepec.
En las escaleras y jardines del monumento, ubicado en uno de los cruceros de la ciudad, solamente quedó una corona como señal del aniversario. El águila que corona la estructura permaneció sobre el pedestal, mientras los vehículos pasaban frente al sitio, pues desde el año pasado el acto conmemorativo dejó de realizarse ahí.
Sí se hacía tráfico cuando cerraban la calle (avenida Díaz Ordaz), pero era bonito que se recordara la fecha, y más porque aquí está el monumento, pero bueno, ya ni en la escuela ni el gobierno hacen nada para recordar a los héroes y así se les olvida a todos”, comentó Juan Hernández, vecino de la calle Colón, cercana al monumento a los Niños Héroes en Irapuato.
Trasladan ceremonia a cuartel
La ceremonia que tradicionalmente se llevaba a cabo en este monumento se trasladó a instalaciones militares.
Este domingo, autoridades estatales, municipales y militares se reunieron para recordar el 13 de septiembre de 1847, fecha en que, de acuerdo con la tradición histórica nacional, Juan de la Barrera, Juan Escutia, Francisco Márquez, Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca y Vicente Suárez participaron en la defensa del Castillo de Chapultepec.
En el acto estuvieron la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo; la presidenta municipal de Irapuato, Lorena Alfaro García; el jefe de Estado Mayor de la Décima Segunda Región Militar, general de brigada Carlos Corral Fernández; el comandante de la 16/a Zona Militar, general de brigada Gabriel Martínez García, además de representantes de los poderes Legislativo y Judicial, Guardia Nacional, Fiscalía General del Estado y Secretaría de Seguridad y Paz.
En las instalaciones militares, la solemnidad sustituyó al ruido de la avenida, pues los honores correspondieron a la bandera y, posteriormente, el discurso recordó que hace 179 años jóvenes cadetes enfrentaron a las fuerzas invasoras en condiciones adversas.
El representante de la Secretaría de la Defensa Nacional señaló que aquellos jóvenes pusieron a prueba su valor, sus principios y su lealtad a México.
Entendieron con una claridad admirable para su edad que hay momentos en los que el deber exige anteponer la integridad de la patria a la propia vida”, se expresó durante la ceremonia.
El deber de la memoria
El discurso también llevó la conmemoración hacia el presente. Se habló de honor, valor, lealtad, patriotismo y servicio, pero también de la responsabilidad compartida entre autoridades, instituciones y sociedad para construir un país más seguro.
Recordar a nuestros héroes solo tiene sentido cuando su ejemplo orienta nuestra conducta y nos transforma”, se señaló.
La gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo coincidió en que la fecha no debe quedarse únicamente en el recuerdo de una batalla; dijo que las nuevas generaciones encuentran en estas conmemoraciones una forma de acercarse a la historia, a los símbolos patrios y al país.
“Amar a México no es solamente recordar sus fechas históricas; es hacer cada una y cada uno de nosotros nuestra parte en el presente para mantener la grandeza de nuestro país”, expresó.
También aprovechó para reconocer la labor del Ejército y la Guardia Nacional y hablar de la coordinación entre las instituciones.
Cuando las instituciones suman capacidades, cuando existe coordinación y cuando cada quien cumple con su responsabilidad, los resultados llegan para la tranquilidad de las familias de Guanajuato y de todo México”, afirmó.
Presencia estudiantil
Entre los asistentes estuvieron estudiantes de dos planteles educativos: tres alumnos de la escuela primaria Josefa Ortiz de Domínguez, quienes recitaron una poesía, y alumnos de la Preparatoria Militarizada en Irapuato.
Para algunos, la ceremonia también significó permanecer de pie durante varios momentos del acto; por ello, dos jóvenes de la Preparatoria Militarizada de Irapuato tuvieron que ser retirados del lugar donde se encontraban luego de presentar malestar y estar a punto de desmayarse.
La situación ocurrió durante el desarrollo del evento y obligó a que los estudiantes fueran auxiliados y trasladados fuera del área donde se realizaba la ceremonia.
Mientras dentro del recinto se hablaba del sacrificio de aquellos jóvenes que murieron en Chapultepec, los estudiantes de hoy ocupaban un lugar central en el acto, como parte de las nuevas generaciones a las que las autoridades llamaron a conocer y mantener vivo ese legado.
Soledad entre el tráfico
A varios kilómetros de distancia, o simplemente al otro lado de la tradición, el monumento de Irapuato quedó solo, pues no hubo formación de estudiantes, discursos, banda de guerra ni autoridades frente al águila y tampoco el movimiento propio de una ceremonia cívica. Solo una corona colocada en el pequeño espacio dedicado a los Niños Héroes.
La estructura sigue ahí, integrada al paisaje urbano, aunque ahora el homenaje pasa casi inadvertido entre los automóviles que esperan el cambio del semáforo y los anuncios que indican las rutas hacia Japami y León.
El monumento, que durante años fue punto de encuentro para recordar la defensa de Chapultepec, este 13 de septiembre se convirtió más bien en un recordatorio de la propia ausencia de la ceremonia.
En el cuartel, las voces oficiales pidieron mantener vivos los valores atribuidos a los cadetes, mientras en la avenida Díaz Ordaz de Irapuato, el monumento permaneció en silencio. Y esa corona colocada frente a la estructura fue prácticamente el único gesto visible de Irapuato para recordar este año a los Niños Héroes.
AAK







