León.- La asociación civil “Agua y Bosque” pondrá sobre la mesa del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (Sapal) crear un fondo para sembrar agua en Sierra de Lobos y alimentar el “tinaco de León” para garantizar el abasto futuro.
Esto lo anunció el académico José Luis Palacios Blanco al presentar el nuevo libro “León ante el futuro, por una agenda de desarrollo sostenible para nuestra ciudad”, con el apoyo del Partido Verde que preside la senadora Virginia Magaña Fonseca.
Presentarán propuesta a Sapal para la Sierra de Lobos
En el evento de presentación, realizado este viernes 26 de junio por la tarde en la biblioteca Antonio Torres Gómez, en la Zona Centro de León, el colaborador de AM, quien ha dirigido universidades y centros de desarrollo tecnológico, adelantó que la asociación civil presentará a Sapal el proyecto de pago por servicios ambientales con la “siembra de agua” para la recarga del acuífero de León.
“Agua y Bosque” es una asociación civil que opera en la Sierra de Lobos (Mesa de la Virgen y Guanajuatito, kilómetros de acceso 5 al 9) desde finales de la década de los años noventa. Se constituyó como AC en el 2007, promovida por don Jorge Arena Torres Landa y José Luis Palacios Blanco.
El académico comentó que habrá una próxima reunión con directivos del Sapal para presentar la propuesta, que consiste en constituir un fondo ambiental tripartita para hacer sostenible la recarga del acuífero. Esto es con la participación de Sapal, el Gobierno del Estado y la asociación, para financiar acciones de infiltración de agua.
“Que la sociedad voltee a ver que el futuro está en la Sierra de Lobos, independientemente del proyecto federal y estatal del Acueducto Solís-León”, comentó Palacios Blanco cuando le preguntaron sobre esta gran obra que está contemplada en el Plan Nacional Hidráulico del Gobierno federal.
Un asistente a la presentación del libro le preguntó su opinión del proyecto del acueducto, el cual no descalificó, pero recordó que, igual que como fue antes con el fallido plan de traer agua de la presa El Zapotillo, al final la verdadera solución sostenible es cuidar la Sierra de Lobos como el gran “tinaco para León”.
León ante el futuro
El libro es una actualización del presentado hace 12 años. Son 387 páginas divididas en 17 capítulos que tocan temas como:
- Pobreza, agricultura, salud, educación, disponibilidad del agua, energía, empleo digno e infraestructura sustentable.
- Desigualdad regional, construcciones sostenibles, consumos responsables, estrategias contra el cambio climático y siembra de agua.
- Uso sostenible de nuestro ecosistema, sociedades inclusivas, instituciones y forjando alianzas ciudadanas.
El prólogo lo escribió la senadora y presidenta del Partido Verde en Guanajuato, Virginia Magaña, quien llamó a reflexionar a las autoridades, partidos y a la ciudadanía en general: “¿Qué estamos haciendo como sociedad para crear ciudadanos conscientes del medio ambiente? y ¿qué ciudad estamos construyendo y para quién?”.
“Los problemas no se van a solucionar solos ni con medidas pequeñas, tienen que ser del tamaño de esta gran ciudad”, expresó. Y señaló que se ha optado por “mejoralitos” para los grandes problemas, como fue ampliar un tramo del Malecón del Río cuando el gran tema a resolver es la ineficiencia del transporte público.
O el anuncio, dijo, de proyectos espectaculares como el Tren Elevado, mientras que la discusión se concentra en las “grillas” y no en las soluciones a los problemas.
El cambio climático ya nos alcanzó
En otra intervención, el especialista en derecho ambiental y exfuncionario estatal y municipal, Fidel García Granados, reflexionó sobre el cambio climático como un problema que ya alcanzó el entorno local y frente al que, por un lado, tenemos que adaptarnos y, por otro, hay que tomar acciones para mitigarlo.
Una realidad, citó, no es solo el incremento en las temperaturas, sino el impacto agrícola, pues ante la pérdida de humedad relativa los productores de fresa de Guanajuato prefieren las tierras de Michoacán; o la aparición de enfermedades tropicales antes impensables en la región, como es el dengue.
“El vector de la malaria ya está en Guanajuato, lo que aún no está es la enfermedad. No quiero ser alarmista, pero el cambio climático es un fenómeno global que afecta a todos por igual”, comentó.
Mencionó que el 80% de los gases de efecto invernadero provienen principalmente de la producción de energía y de emisiones del transporte. Por lo que es urgente establecer mecanismos regulatorios que permitan las inversiones privadas a largo plazo en energías limpias, y no el tener tres reformas en 12 años.
“Guanajuato tiene uno de los mayores potenciales de radiación solar del planeta y lo estamos desaprovechando. Y paradójicamente en ciudades como Salamanca, que producen energía, hay apagones de horas; es un contrasentido”.
Educación y gestión de residuos
Elizabeth Turcot Cervantes, directora de Tratamiento y Disposición de Residuos del Sistema Integral de Aseo Público (SIAP), destacó que el libro de Palacios Blanco retoma el tema de los residuos urbanos más que como un problema, como algo con valor. En la obra se habla de: separación, centros de acopio, compostaje a pequeña escala o el aprovechamiento del biogás en los rellenos, como ya se hace en el de León.
Agregó que el SIAP, creado en 2009 a iniciativa del alcalde Vicente Guerrero Reynoso (+), es hoy uno de los únicos 35 organismos operadores de residuos que hay en el país. “Vamos bien, pero falta más trabajo con la participación de todos”.
Por último, Daniel Villegas, gestor de proyectos ambientales y exalumno de José Luis Palacios, resaltó que este libro presenta diagnósticos, casos locales y propuestas de políticas públicas que pueden ser adoptadas por las autoridades, al tiempo que nos recuerda la urgencia de la educación ambiental masiva para combatir la indiferencia social.
AAK