Ciudad de México.- La crisis en el Estrecho de Ormuz ha intensificado la presión sobre Pemex que enfrenta paros operativos, fallas técnicas y mayores costos en un entorno de alta volatilidad de los precios del crudo.
El encarecimiento del petróleo, -con el Brent y el WTI alrededor de los 100 dólares por barril- anticipa un periodo prolongado de tensión en el suministro.
León Barrena Rodríguez & Partners LLP destacan que la crisis ha expuesto una vulnerabilidad crítica en el balance energético del País.
Además las plantas coquizadoras de Pemex le han provocado varios dolores de cabeza a pesar de las millonarias inversiones que ha hecho para reconfigurar las refinerías.
Las refinerías de Cadereyta, Minatitlán, Madero y Dos Bocas han registrado en los últimos años paros técnicos e incidentes por fallas en sus coquizadoras, lo que ha derivado en una menor producción de combustibles de alto valor.
Tula, apenas arrancó este año y la de Salina Cruz aún no concluye su reconversión.
Pese a los cuantiosos recursos invertidos en la modernización de las refinerías y en la construcción del Dos Bocas, cuyo costo total superó los 21 mil millones de dólares, los resultados han sido limitados: sólo en 2023 se reportaron 15 incidentes críticos, y la semana pasada se registró un incendio en la coquizadora.
México Evalúa señaló que en este contexto, Pemex enfrenta una presión financiera creciente, pues en el primer bimestre registró un recorte al gasto de 56 por ciento, lo que afectó su capacidad productiva.
Especialistas advierten que los recortes y fallas podrían derivar en problemas de abasto.
Y elevan presión a gasolineros
La Presidenta Claudia Sheinbaum elevó la presión sobre el sector gasolinero al anunciar una reunión directa para revisar precios, reforzar el acuerdo de tope a combustibles y ordenar la exhibición de estaciones con precios elevados mediante lonas.
Ayer mismo por la noche, autoridades del Gobierno federal y representantes de al menos 25 empresas expendedoras de combustible se comprometieron a reducir en lo inmediato el precio del diésel a 28 pesos con 28 centavos. Y en el transcurso de las próximas semanas llevar ese precio a 28 pesos.
Fuentes del Gobierno federal informaron que los empresarios asumieron el compromiso tras el llamado que hizo la Presidenta Claudia Sheinbaum ayer por la mañana para que “no se aprovechen” de las circunstancias e incrementen los precios de combustible.
En su conferencia de prensa matutina, la Mandataria había lanzado un reclamo a estaciones que mantienen precios altos pese al respaldo del Gobierno.
“¿Cómo se pasan algunos? Hemos estado apoyando con el diesel. El acuerdo era que no subía arriba de 28, que ya de por sí es alto porque estaba en 26.50. Y ahora que fui de recorrido por Morelos, Puebla y Tlaxcala, algunas gasolineras tienen a 30 pesos el diésel. ¿Cómo?”, dijo mientras extendía las manos, como en un gesto de incredulidad.
Reiteró que Gobierno está absorbiendo parte del costo mediante estímulos fiscales, con un costo que ha alcanzado los 5 mil millones de pesos semanales.
“Lo que hicimos fue apoyar el precio de la gasolina Magna, el precio no puede pasar de 24 pesos, que es el mismo precio desde el año pasado. Ahí estamos apoyando en casi 6 pesos, 7 pesos por litro de gasolina”, señaló.
“Son alrededor de 5 mil millones de pesos. Se compensan con lo que todavía exporta Pemex, que obviamente como está más alto el precio del petróleo, ingresa más por esa parte de la exportación”, explicó.
Advirtió que, pese a ese respaldo, se han detectado estaciones con precios elevados.
“Tienen que cooperar los gasolineros, porque no puede ser que algunos sencillamente siguen con los precios altos. Pues, entonces, que no compre ahí la gente y que compren en las gasolineras que tienen buenos precios”, sentenció.
Como parte de la presión, anunció que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) exhibirá a las estaciones con precios altos mediante lonas con la advertencia de no comprar en esos establecimientos.
“Si hay precios muy altos, se va a poner una lona muy grande que diga ‘No compres aquí’. Está muy alto el precio del combustible, está en sus funciones de la Profeco hacerlo y lo vamos a hacer”, dijo.
Además, planteó avanzar en acuerdos con el sector para eliminar costos adicionales, como comisiones bancarias por pago con tarjeta.
Horas después, representantes del sector gasolinero arribaron a Palacio Nacional por la calle de Moneda para sostener reuniones con funcionarios federales, aunque aseguraron que no tendrían un encuentro directo con la Presidenta.
Al recinto también ingresaron funcionarios de las secretarías de Hacienda y Energía, así como de la Profeco.
El encuentro ocurrió luego que Sheinbaum advirtió que, sin la intervención gubernamental, el precio de la gasolina superaría los 30 pesos por litro y el diésel alcanzaría entre 32 y 33 pesos.
Explicó que el encarecimiento de los combustibles tiene efectos directos en la inflación, particularmente en el costo de mercancías y alimentos.
“El diésel impacta en los precios de las mercancías”, señaló.
En este contexto, el Gobierno federal ha impulsado un acuerdo voluntario con empresas y grupos gasolineros para mantener el precio de la gasolina Magna por debajo de los 24 pesos por litro.
En este esquema participan firmas como Servifácil, Valores ABC, Glencore, G500, Grupo Rendilitros, Grupo Petro, Grupo Ferche, Valero, Grupo Orsan y Gasolinero Colosio, entre otras.
También forman parte del acuerdo Grupo Energiamas, Petrodiésel del Centro, Grupo Synergo, Grupo Garel, Grupo Hidrosina, Grupo Gazpro, Grupo SIMSA, OXXO Gas, Grupo Petroil, Grupo Saru, Distribuidora Central de Diésel de Vallarta, Grupo Burgos, Onexpo, Grupo Iconn y Corporativo Lodemo, que en conjunto agrupan a una amplia proporción de estaciones de servicio en el País.
Revisan la canasta básica
En paralelo, en Palacio Nacional también se llevó a cabo una reunión con representantes de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) y con productores de jitomate, quienes sostuvieron encuentros con funcionarios de la Secretaría de Agricultura como parte de las acciones para contener el alza en la canasta básica.
Apenas el viernes, la Mandataria informó que su Gobierno analiza incorporar productos agrícolas como jitomate, limón y calabaza al Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), tras el aumento en sus precios.
La Presidenta propuso reducir el intermediarismo para abaratar costos y facilitar que los productos lleguen a menor precio al consumidor.
Las presiones a empresas, productores y concesionarios se registran a en medio de la estrategia del Gobierno para contener el impacto del alza internacional del petróleo, que se ha ubicado por encima de los 100 dólares por barril debido al conflicto en Medio Oriente.
HLL