Ciudad de México.- La Gobernadora de Baja California, la morenista Marina del Pilar Ávila, aceptó ayer haber negociado en privado con intermediarios del gobierno estadounidense para ofrecer información de seguridad y resolver su cancelación de visa en ese país.
En una carta pública, la Mandataria admitió haber sostenido conversaciones “con personas que se presentaron como agentes o intermediarios de autoridades estadounidenses”.
Aunque dijo que sus interlocutores no “acreditaron” su representación, en una grabación de esa plática ofreció dar información sobre las mesas de seguridad o “algo en particular” que el gobierno de EU quiera saber.
En su carta difundida ayer, la Gobernadora reconoció la conversación.
“¿Están diciendo que me quieren llevar de extradición? ¿No me pueden decir de qué quieren que les hable? Yo puedo saber o escuchar muchas cosas de seguridad, pero si hay algo en particular que ellos quieran saber”, comentó Ávila en el audio difundido.
En otro momento, se dice preocupada de que la Oficina de Control de Bienes Extranjeros de EU le finque lavado de dinero.
“Están diciendo que me van a levantar cargos y con orden de extradición. Yo estoy dispuesta siempre a hablar de todo lo que yo pueda saber, cómo apoyar, cómo cooperar”, insiste con preocupación, según se escucha.
Aunque no desmintió esos dichos, Ávila aseguró que “durante la conversación, estas personas (intermediarios) plantearon distintos escenarios legales sin presentar documentos, identificaciones o requerimientos oficiales”.
“Las referencias realizadas sobre cooperación e intercambio de información corresponden a la coordinación institucional que mantiene BC, como entidad fronteriza, con autoridades de México y EU en materia de seguridad”.
Afronta Ávila crisis; reclama AN licencia
Desde que en mayo de 2025, Estados Unidos le retirara la visa a su esposo Carlos Torres, desencadenado de facto su divorcio, la Gobernadora de Baja California, la morenista Marina del Pilar, enfrenta la crisis más fuerte de su gestión tras revelarse un audio en el que prometería cooperar con Estados Unidos a cambio de inmunidad.
Pocos días pasaron para que se supiera que a la Mandataria también le habían retirado la visa y luego el semanario Zeta reveló que el Gobierno estadounidense investigaba a su ex pareja por actos que pudieran encuadrarse en “delitos de lavado de dinero y conspiración para la comisión de otros”.
Ávila enfrenta ahora un segundo escándalo provocado por la difusión de un audio en el que queda de manifiesto que había ofrecido aportar a agencias estadounidenses datos de las Mesas de Coordinación de Seguridad que pueden comprometer la seguridad nacional a cambio de inmunidad.
Una primera grabación la dejó al descubierto pretendiendo recuperar su visa con gestiones legales en Estados Unidos para salvar “sanciones y cargos”.
Ayer, la difusión del segundo audio provocó que el PAN exigiera a la morenista que solicitara su licencia, como ocurriera con el Gobernador sinaloense Rubén Rocha Moya, imputado por autoridades estadounidenses de tener presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Si de por sí mantenía un bajo perfil, Ávila canceló ayer su agenda pública. Por la tarde, dio a conocer un comunicado en el que reconoció la autenticidad de la conversación que sostuvo, aunque dejó entrever que había entablado comunicación con un agente del FBI que no acreditó su pertenencia a esa corporación.
“Así es que si ella (Ávila) ofrece transmitir información de una Mesa de Seguridad Nacional sobre seguridad nacional, lo que el PAN exige es que pida licencia la Gobernadora en tanto se resuelve su estatus”, planteó el dirigente nacional blanquiazul Jorge Romero.
En entrevista, el opositor ironizó y consideró que si Rocha se vio forzado a solicitar licencia como Gobernador de Sinaloa tras haber sido imputado por autoridades estadounidenses por supuestos vínculos con el Cártel de Sinaloa, la bajacaliforniana debería seguir sus pasos.
Lizbeth Mata, dirigente estatal panista, estimó por separado que la situación por la que atraviesa la Gobernadora representa “una gravísima crisis de Estado en Baja California. Recordemos que se trata de la primera Gobernadora que le quitaron la visa.
“Lo que más nos preocupa es la narrativa de colaboración con Estados Unidos hacia autoridades del FBI; ella, literalmente, hace mención de colaborar, inclusive con una extradición, para saber qué cargos tiene en su contra. ¡Es delicadísimo! Pone sobre la mesa información de las mesas de seguridad en las que ella participa”, alertó.
Para Cuauhtémoc Cardona, secretario de Vinculación con la Sociedad del PAN, “este incidente pone a la Gobernadora otra vez en condiciones de vulnerabilidad, pero el sistema Morena a nivel nacional ya no va aguantar: Marina del Pilar va a seguir los mismos pasos de Rubén Rocha Moya“.
HLL