Ciudad de México.- Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en 1989, tres veces candidato a la Presidencia de la República y figura central de la transición democrática de México, falleció a los 92 años de edad.
El político Javier Hidalgo lamentó el fallecimiento del dirigente considerado referente histórico de la izquierda mexicana.
“Lamento profundamente la noticia de su fallecimiento. Su lucha fue fundamental para abrir camino a la izquierda mexicana”, publicó en redes sociales.
El ingeniero civil, hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río, encabezó la división de mayor relevancia interna en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) durante la década de los ochenta y se convirtió en el principal candidato opositor en la elección presidencial de 1988, marcada por señalamientos de irregularidades en el escrutinio.
De acuerdo con fuentes cercanas a la familia del político, sus restos podrían ser velados en el Panteón Francés de la Ciudad de México, aunque hasta el momento no se han confirmado de manera oficial los detalles de los servicios funerarios.
Trayectoria
Nacido el 1 de mayo de 1934 en la Ciudad de México, Cárdenas Solórzano fue hijo del general Lázaro Cárdenas del Río y de Amalia Solórzano Bravo.
Estudió Ingeniería Civil en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y desarrolló parte de su trayectoria profesional en proyectos de infraestructura y desarrollo regional.
Antes de consolidarse como uno de los principales líderes de la oposición, ocupó diversos cargos en la función pública y dentro del partido en el gobierno.
Se desempeñó como senador de la República por Michoacán de 1976 a 1980 y como gobernador de esa misma entidad de 1980 a 1986, periodo en el que comenzó a articular una corriente crítica respecto a la política económica y las reglas de sucesión del partido oficial.
En 1986, junto con Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez Hernández y otros cuadros políticos, impulsó la Corriente Democrática del PRI, movimiento que demandaba la apertura de los procesos de selección interna y cuestionaba la conducción económica del Gobierno federal.
La postulación de Carlos Salinas de Gortari como candidato presidencial del PRI para las elecciones de 1988 derivó en la salida definitiva del grupo y llevó a Cárdenas Solórzano a encabezar el Frente Democrático Nacional (FDN), coalición integrada por fuerzas de izquierda, partidos de oposición y exmilitantes priistas.
La jornada electoral del 6 de julio de 1988 se convirtió en uno de los episodios de mayor cuestionamiento en la historia política contemporánea del país, debido a las fallas reportadas en el sistema de cómputo y las denuncias presentadas contra el resultado oficial que dio el triunfo a Salinas de Gortari.
Cárdenas Solórzano desconoció los resultados de la contienda y encabezo movilizaciones ciudadanas en defensa del sufragio, coyuntura que derivó en reformas al sistema electoral y en la reorganización de la oposición en México.
En 1989 participó en la constitución del PRD, partido del que fue el primer presidente del Comité Ejecutivo Nacional hasta 1993 y que se consolidó como la principal fuerza política de izquierda en el país.
Posteriormente contendió por la Presidencia de la República en los procesos electorales de 1994, en los que obtuvo el triunfo Ernesto Zedillo Ponce de León, y de 2000, contienda en la que Vicente Fox Quesada obtuvo la alternancia en el Poder Ejecutivo federal tras siete décadas de administraciones priistas.
Primer jefe de Gobierno electo en el Distrito Federal
Uno de los principales triunfos electorales de Cárdenas Solórzano ocurrió en 1997, cuando ganó la primera elección democrática para la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, cargo que hasta entonces era designado por el titular del Ejecutivo federal.
Su triunfo marcó el inicio de una etapa política en la capital del país, administrada desde ese periodo por fuerzas políticas afines a la izquierda.
Cárdenas Solórzano asumió la Jefatura de Gobierno en diciembre de 1997 y dejó el cargo en septiembre de 1999 para abanderar su tercera candidatura presidencial.
Tras el proceso electoral de 2000 mantuvo su participación pública en la discusión de temas nacionales, la defensa de la soberanía energética y el análisis del desarrollo institucional del país.
En noviembre de 2014 renunció a su militancia en el PRD, instituto político que contribuyó a fundar 25 años atrás, debido a diferencias con la dirigencia nacional y en el contexto de la crisis política derivada de los hechos ocurridos con los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa.
A lo largo de su trayectoria pública defendió la rectoría del Estado en sectores estratégicos, de manera particular en la industria petrolera, cuya nacionalización fue decretada por su padre en 1938.
Asimismo, mantuvo posturas críticas frente a las políticas económicas de distintas administraciones y participó en movimientos en defensa del patrimonio energético ante las reformas constitucionales que abrieron el sector a la inversión privada.
En 2011 el Senado de la República le otorgó la Medalla de Honor Belisario Domínguez, en reconocimiento a su trayectoria e intervenciones en la vida pública nacional.
Entre sus publicaciones destacan Sobre mis pasos, Cárdenas por Cárdenas y Por una democracia progresista, obras en las que abordó su memoria política, la historia contemporánea de México y sus propuestas de desarrollo para el país.