El regreso de una marca como Porsche a las 24 Horas de Le Mans es presagio de un buen futuro para la carrera de resistencia más famosa del mundo.
Desde 1923 los fabricantes de autos más prestigiados compiten en Le Mans en busca de reconocimiento, desarrollo de nuevas tecnologías y de triunfos, y Porsche es el que más veces ha ganado en el mítico circuito de La Sarthe, con 16 triunfos absolutos.
Porsche participó por primera vez en las 24 Horas de Le Mans en 1951 con el 356 SL (“Super Leicht”, o súper ligero) Coupé, auto que tenía un motor Volkswagen de 4 cilindros opuestos como base, y que con 46 caballos de potencia le alcanzó para ganar en su categoría a una velocidad promedio de 118.35 kilómetros por hora, gracias a su construcción ligera y a su buena aerodinámica. Para ver este auto tan especial hay que visitar el museo de Porsche en Stuttgart.
Y sí, los museos son interesantes, pero no hay como conocer autos de carreras en su ambiente natural, es decir, en un autódromo como el Hockenheimring, donde Porsche reunió a sus autos más exitosos en Le Mans y a los pilotos que los llevaron a la bandera a cuadros en primer lugar.
“Meet the Heroes of Le Mans”, se llamó el encuentro. Y vaya que fueron héroes, pilotos como Hans Herrmann (Alemania) y Richard Atwood (Reino Unido), esta pareja le dio a Porsche en 1970 su primer triunfo absoluto en la famosa carrera de resistencia francesa al mando de un 917K, auto que por 3 horas no ganó el año anterior.
‘Todo ha cambiado’
De rostro serio, pero amable, y de cabello completamente blanco, Hans Herrmann llegó temprano a la pista en esa mañana fresca, saludó a todos y discretamente sonreía, posó para la foto junto al auto que le dio la gloria deportiva, el 917, y junto a un no menos sonriente Richard Attwood, su coequipero.
“Tuve la suerte de ganar Le Mans con Porsche en 1970, y me retiré de las carreras ese año, porque se te puede acabar la suerte. Para mi era suficiente. Los autos de hoy son completamente diferentes y aunque han pasado algunos años, deseo de todo corazón que Porsche vuelva a ganar Le Mans”, comentó Herrmann recargado sobre el 917 rojo con el número 23; en sus palabras y en su mirada había un aire nostálgico.
Más jovial se le veía a Gijs van Lennep, dos veces ganador en Le Mans con Porsche, en 1971 y en 1976. El holandés iba y venía, veía los autos de arriba a abajo como si se fuera a subir a ellos otra vez e incluso buscaba con quién conversar, no nos pudimos resistir. Era evidente su emoción de estar junto a ese imponente 936 que compartió con Jacky Ickx, y que más tarde volvería a manejar en el Hockenheimring.
“Para mi las carreras de ahora y las de antes son más o menos lo mismo, los pilotos de hoy van rápido y nosotros también íbamos muy rápido, tanto como era posible, eso sí, antes era más cansado porque hacíamos todo, teníamos que cambiar las velocidades, y no había dirección asistida, había que ser fuerte”, dijo van Lennep.
Al hablar van Lennep gesticulaba, se movía, actuaba, se notaba que a sus 71 años aún tiene la pasión por manejar autos de competencia.
“Hace 2 años, a mis 69, volví a manejar el 917 en Laguna Seca y me encantó, todo eso que se dice que era temible, un monstruo, no sé, yo nunca le tuve miedo, yo lo disfruté, me gustaba ir a fondo en él, era maravilloso, ¡como un go-kart! uno muy poderoso de 630 hp y había que controlar el sobreviraje con toda esa potencia en las ruedas traseras”.
Sólo un piloto ganador de Le Mans puede decir decir que un Porsche 917 era como un go-kart, cualquier otro que lo diga pasaría por un charlatán, pero en van Lennep la temeraria afirmación suena tan auténtica como sus 2 victorias generales en las 24 Horas.
El dato
Porsche ganó por última vez en Le Mans en 1998 con el 911 GT1, que tenía un motor biturbo 3.2 litros con 550 caballos de potencia y que pesaba sólo 970 kilogramos por el uso extensivo de fibra de carbono en su monocasco. Por regulación técnica, 21 unidades homologadas para la calle del 911 GT1 fueron fabricadas, a la fecha el Porsche más caro que se haya vendido.