Atletas como Luis Manuel ‘El Charro’ Lomelí entienden perfecto la siguiente frase: “Odié cada minuto de entrenamiento, pero dije, ¡No renuncies! sufre ahora y vive el resto de tu vida como un campeón” (Muhammad Ali).
Desde hace 16 años la perseverancia, entrega y pasión son la base de su vida…ahora incursiona en las grandes ligas del fisicoconstructivismo.
‘Charro’ de nacimiento y atleta de alto rendimiento, se superó a si mismo con sólo el recuerdo de fuerza de su papá Luis Lomelí Origel, quien sufrió un accidente y con sólo su voluntad volvió a caminar.
“En cuanto a la disciplina lo obtuve de mi padre, se me quedó muy grabado que tras un accidente volvió a caminar y todo su esfuerzo para lograrlo me marcó mucho. Estaba muy cerca de él y seguir luchando es algo que le agradezco”, platicó en entrevista.
Lomelí nació el 3 de enero de 1978, en la Ciudad de León Guanajuato, desde muy joven comenzó con su entrenamiento que lo llevó a rebasar sus propias marcas.
“Perdí a mi papá a los 12 años, así que mis tíos me fueron inculcando el gusto por la charrería, por la monta de animales bravos, entré al gimnasio para tomar fuerza muscular y en cuatro o cinco meses mi cuerpo ya era otro. Ahí los entrenadores me recomendaron entrar a competencia, pero siempre dudé porque estuve muy educado a verme varonil y no de estarme rasurando o verme siempre en el espejo”, platicó.
Tras inclinarse a la construcción de su cuerpo, ‘Charro’ fue ganador en 1998 de su primer Mr. México.
“Tenía 19 años cuando comencé a entrenar en forma, de hacer un cambio radical en el modo en que me alimentaba, hacer siete comidas, tal vez eso fue lo más difícil de todo”, comentó.
Un día en la vida de este deportista comienza a las 4 de la mañana y termina a las 8 de la noche. Se divide entre su papel de padre, entrenador y asesor.
“Yo creo que eso no me hace diferente, sino especial, tener una disciplina con mis actividades. Cuando yo veía la gente que ganaba los concursos me preguntaba: ¿cuándo me voy a parecer como ellos?, ahora estoy orgulloso de todo lo que he logrado, de haber ganado el concurso con 100 kilos y que voy por más”.
Una de las cosas a las que Lomelí se ha tenido que enfrentar son las críticas y el constante cuestionamiento a su modo de vida.
“Recibo comentarios groseros, agresivos en mis redes sociales y los ignoro. Soy una persona que llamo mucho la atención en muchos lugares y trato de evitarlos. Primero me veían raro, me refiero al momento en que cargaba con mi comida y la comía cuando me tocaba hacerlo, mi familia poco a poco se acostumbró”, platicó.
Durante épocas de entrenamiento ‘Charro’ se da permiso de ‘pecar’ con comida mexicana y algunos postres.
El atleta profesional dio un consejo a la gente: ser perserverante y tener calma al momento de iniciar con un plan de entrenamiento, que desde su óptica, representa el 70% alimentación y 30% ejercicio.
“Se enfocan al gimnasio y se olvidan la nutrición, sí sólo van a hacer ejercicio podrán tener condición, pero tendrán que ser pacientes con el resultado”, consideró.
Charro planea viajar en el 2014 a Nueva York, Ohio y Canadá, para mantenerse activo en las competencias.
Su futuro, cuando ‘cuelgue los tenis’, lo vislumbra entrenando a nuevos talentos y brindando asesorías.
“Yo ahorita en la actualidad soy de los mejores en mi deporte, soy el único que participa en la liga profesional como latino. He invertido mucho mi tiempo y dinero en mis capacitaciones que realizo en Estados Unidos y Europa. Me quedan de ocho a 10 años de carrera deportiva y quiero ser el mejor entrenador, asesorar a la gente”, finalizó.