Cuando Robert Jacob se postuló para el Concejo Municipal aquí el año pasado, ya había llegado a la lista de “Cuarenta Menores de 40 del 2012” en una revista local de negocios. Así que era de esperarse que su negocio le diera reconocimiento personal entre electores en el trayecto de campaña, muchos de los cuales lo saludaron exclamando: “¡Usted es el tipo de la mota!”
Jacob, uno de los fundadores del único dispensario de marihuana médica de Sebastopol, Paz en Medicina, y firme defensor de su uso, superó considerablemente y gastó mucho más que sus rivales, conduciendo la campaña más cara en la historia de Sebastopol. Ganó y rápidamente se convirtió en el Vicealcalde, pero aún no terminaba.
Este mes, Jacob, de 36 años, fue elegido alcalde por el Concejo Municipal; la primera persona de la industria de la marihuana médica que se convierte en Alcalde de una ciudad estadounidense, con base en promotores del cannabis.
La selección hablaba de la mayor aceptación social de la marihuana, médica o no, en Estados Unidos, un año después de que Colorado y Washington votaran a favor de volverse los primeros dos estados que legalizan su uso recreativo. El hecho de que ocurriera en Sebastopol, ciudad del condado de Sonoma que conserva su pasado jipi pese al aburguesamiento en años recientes, que lo ha vuelto más conocido por su vino pinot noir que por sus tradicionales manzanas Gravenstein, difícilmente fue sorpresivo.
La predominancia política de Jacob también apunta al creciente poder económico de la industria de la marihuana, e insinúa lo que pudiera venir más adelante en Colorado y Washington. En su lista de “Cuarenta Menores de 40”, el The North Bay Business Journal puso a Jacob al lado de gente de los sectores de alimentos, vino, tecnología, finanzas y otros sectores más convencionales.
En Sebastopol, ciudad de 7 mil 400 personas a una hora al norte de San Francisco, su dispensario de marihuana médica fue el catorceavo negocio más grande en 2012, generándole 46 mil 400 dólares en impuestos a la ciudad.
De cualquier forma, el Gobierno federal considera que cualquier uso de marihuana es ilegal. Lo que es más, en los últimos dos años, fiscales estadounidenses han cerrado cientos de dispensarios a lo largo de California después de enviarles cartas de advertencia a sus operadores, caseros y funcionarios locales que aprobaron o pusieron en vigor normas que regulan los negocios de marihuana médica en sus municipios.
En las cartas, los fiscales, trabajando con la Administración de Aplicación de Leyes Antidrogas (DEA) y el Servicio de Impuestos Internos de EU, amenazaron a los destinatarios con cargos penales y el decomiso de activos.
Así que tanto como el Alcalde y empresario de marihuana médica, Jacob podría ser visto como un símbolo de cómo las leyes federales van a la zaga de los tiempos, o pudiera convertirse en un objetivo invitante.
Mientras bromeaba diciendo que hablar sobre la posición de su dispensario con respecto a la ley federal “me hace sudar”, Jacob dijo que tenía confianza sobre su estatus legal. Funcionarios de la ciudad dijeron que ninguna persona asociada con el dispensario de Jacob o en el Gobierno de la ciudad había recibido una carta de advertencia de las autoridades federales.
“Nosotros no presionamos las cosas”, dijo Jacob.
“Realmente operamos dentro de una perspectiva médica, desde nuestro nombre hasta nuestra publicidad y la forma en que desplegamos nuestra medicina, así como a la forma en que tratamos las necesidades individuales de cada paciente cuando cruzan por la puerta. Somos una organización que respeta el propósito del cannabis como medicina”.
Este dispensario, que abrió en 2007, está en un edificio gris de dos pisos sin rasgos destacables, en una de las avenidas principales de la ciudad. Nada en su exterior indica la naturaleza de su negocio. En el interior, Paz en Medicina cultiva la atmósfera de una clínica o spa, con obras de artistas locales en sus muros, a un mundo de distancia del ambiente similar a club e imágenes de automóviles rápidos, Bob Marley y mujeres cubiertas por bikinis hallado en muchos otros dispensarios.
Lawrence McLaughlin, el procurador y administrador de la ciudad, dijo que la idea de que el Alcalde estuviera participando en una actividad considerada ilegal bajo la ley federal “no era una preocupación para mí en este punto”.
Después agregó: “Puedo ver la tendencia hacia donde van las cosas en Estados Unidos en general, sin consideración a quién esté en el poder en Washington, siendo que el uso de marihuana está siendo legalizado en cada vez más estados”.
Residente de Sebastopol desde 2004, Jacob es un recién llegado relativamente. Creció en Rodeo, en la Bahía Este, hijo de inmigrantes, su padre de México y su madre de Iraq. Se mudó con su familia al Valle Central pero, incómodo en la conservadora cultura porque era gay, dijo, se marchó a San Francisco a los 15 años, donde vivió al principio en un refugio para indigentes juveniles. En San Francisco, Jacob fue al bachillerato y también trabajó para varios grupos de servicio social, ayudando a víctimas de violencia doméstica y jóvenes seropositivos.
Después de haberse mudado a este lugar, dijo Jacob, encontró mucha gente “ocultándose en sus hogares y sótanos y cabañas, cultivando cannabis”, lo cual lo inspiró a él y un puñado de otros socios comerciales a dar sus primeros y nerviosos pasos hacia la inauguración del dispensario.
“Fuimos a un teléfono público y llamé al Departamento de Policía”, recordó Jacob. “Dije. ‘Hola, soy Robert. Soy paciente de marihuana médica y quiero cultivar cannabis en Sebastopol. ¿Puede informarme cuáles son las reglas?’”
Un oficial de Policía le explicó las normas de California. “Después, todos se metieron al auto y se marcharon del teléfono público tan rápidamente como fue posible”, dijo. “Temíamos que ellos vendrían a capturarnos”.
El dispensario encontró una comunidad receptiva aquí. La población de Sebastopol se había vuelto más vieja y rica en las últimas décadas, pero su política tiene raíces en la izquierda.
Candidatos del Partido Verde han logrado llegar al Concejo Municipal. A lo largo del año pasado, el concejo aprobó normas que requieren energía solar en nuevos hogares y edificios comerciales, así como restricciones sobre la circulación de vehículos a través de negocios y cadenas de tiendas. Sus divisiones, dijo Sarah Glade Gurney, miembro del concejo y ex alcaldesa, son divisiones dentro de la izquierda.
“A la gente le gusta discutir con los verdes, pero eso no significa que ellos mismos no sean verdes”, destacó.
En cuanto a Jacob, quien fue elegido por unanimidad por el concejo para ser el Alcalde, dijo que él quería ser conocido por más que haber sido el primer entendido en marihuana médica que se convierte en Alcalde de una ciudad estadounidense.
Al referirse a su experiencia administrativa en la supervisión de 45 empleados en Paz en Medicina, dijo que él trabajaría con miras a unir al concejo municipal, el cual había estado dividido en años recientes en torno a proyectos de urbanización, incluida una farmacia CVS. Habiendo apoyado las nuevas restricciones sobre negocios, dijo que él quería preservar el encanto de pueblito de Sebastopol.
“Se ha dicho sobre mí que soy el Alcalde de la marihuana”, dijo Jacob ante un grupo de gente en un almuerzo de Navidad en el Departamento de Bomberos.
“Estoy haciendo todo lo que puedo en muchas formas para cambiar esa perspectiva. Y si eso significa que tengo que calzarme zapatos de vestir que me lastiman los pies y una corbata todos los días, así como vestir un bonito traje y asegurarme de que esté planchado y pagarle a una tintorería, voy a hacerlo”.