“¡50 pesooos, 50 pesooos la chica!”, grita a la medianoche el DJ, para anunciar la pasarela de 30 bailarinas nudistas.
“¡Síguelaaa! ¡síguela…! ¡No la pierdas de vista!”, grita al micrófono para invitar a los parroquianos a escoger a las nudistas de su agrado.
Las bailarinas caminan por la pasarela en espera de ser elegidas. Una a una, bajan del escenario, para acompañar al cliente que las seleccionó. Trepan a las mesas y se contonean al ritmo de la música durante un minuto.
Si el cliente quiere que el espectáculo personal se prolongue por más tiempo, debe pagar un extra. Doscientos pesos es la tarifa establecida por un baile en la mesa de entre 3 y 5 minutos.
Esta rutina se repite todos los días en el Flamingos, uno de los centros nocturnos más antiguos de León.
Y una rutina similar ocurre en los más de 45 table dance que operan en el estado.
Lo único que varían son las tarifas y el número de mujeres en la pasarela.
El table dance más popular, con capacidad para 250 personas, cobra una cuota de acceso de 25 pesos.
Si el cliente quiere invitar una copa a una bailarina, debe pagar de 120 a 250 pesos extra. Las bailarinas ganan comisión por cada bebida que les invitan.
Y si el parroquiano quiere un baile privado, debe pagar entre 150 y 250 pesos por 5 minutos; 500 por 10 minutos y 750 por 15, “con derecho a tocar”.
Hay algunos antros que ofrecen hasta media hora de encuentros privados con las bailarinas, en pequeños cubículos, por tarifas de 1,500 pesos.
Los precios de las bebidas también varían, según la categoría del antro. Cada cerveza se oferta entre 40 y 65 pesos, y las botellas hasta en más de mil.
Los que desean seguir la fiesta tras el cierre de los antros, deben pagar hasta 3 mil 500 pesos para llevarse a la bailarina que pretende ‘conquistar’.
En 14 municipios
La semana pasada el gobernador Miguel Márquez anunció que enviaría al Congreso del Estado una iniciativa de Ley para prohibir los cambios de uso de suelo para el giro de table dance.
Esta medida busca frenar la apertura de más centros nocturnos con espectáculos nudistas.
El argumento del Gobernador es que “los centros de espectáculos donde se exhiben personas desnudas o semidesnudas generan condiciones que propician la comisión de ilícitos graves, como la trata de personas”.
Además, Márquez argumenta que busca frenar la descomposición social y familiar.
“Queremos más paz y más armonía para nuestras familias”, declaró el pasado martes.
En un recuento realizado por AM, a través de las coordinaciones de Protección Civil de todo el estado, se lograron identificar 45 centros nudistas con table dance en 14 municipios.
León y su zona metropolitana concentran 11 de estos establecimientos (dos de ellos en San Pancho), que representan una cuarta parte del total del estado.
Durante un tiempo operó en la salida a San Francisco el único antro que permanecía abierto las 24 horas del día, los siete días de la semana.
Celaya, que alguna vez fue llamada ‘la capital del table dance’, ha visto reducir el número de antros, debido a las extorsiones que sufrían los empresarios.
De 15 tables dance que había hace 6 años, actualmente sólo operan oficialmente tres, de acuerdo con los registros de Protección Civil de Celaya.
Según los registros de Protección Civil, Salamanca es el segundo municipio con más centros nocturnos, con 7.
En la base de datos del INEGI, Irapuato aparece con 6 table dance, aunque las autoridades municipales sólo reconocen la operación de tres.
En Silao operan El Silahua, Caballo Negro y Zona Cero.

En León
En años recientes se ha extendido el negocio del table dance en León. Hace diez años sólo había tres establecimientos de ese tipo: El Tapatío, el Flamingos y el Odissey. Hoy suman nueve, y hay dos más en las cercanías de la ciudad.
El antro más reciente abrió este mes en el bulevar Aeropuerto. Se llama La Roca.
Al club Evil que antes se ubicaba en Paseo de los Insurgentes, le cambiaron el nombre a Emporium y donde operaba el centro nocturno Casbah, en bulevar Torres Landa, ahora se llama Evil.
Los table dance Evil, La María y Garden of Angel’s pertenecen al mismo grupo, según mencionan en su página en internet, en la cual ofrecen galerías, promociones y hasta una bolsa de empleo para futuras bailarinas nudistas.
La mayoría de los antros abren de 9 de la noche a 3 de la mañana, aunque hay algunos que ofrecen servicio “a puerta cerrada” después del horario límite, según constató AM.
Los table dance están en servicio toda la semana, con excepción de El Tapatío y Flamingos, que cierran los domingos.
En una noche de fin de semana, una bailarina puede ganar hasta 5 mil pesos, más servicios extra que negocie con los clientes después de su horario en el antro.
Las llamadas ‘teiboleras’ usan diferentes atuendos: de colegiala, enfermera, doctora, secretaria o en ocasiones sólo llevan ropa interior. Todas usan zapatos con plataformas que llegan a medir de 15 a 18 centímetros de alto.
Su rutina consiste en un baile erótico sobre la pista; enseguida desfilan de un lado a otro y finalizan con acrobacias en el tubo.
En El Flamingos -el antro más antiguo- la plataforma es en forma de cruz, con cuatro tubos. Alrededor de la pista hay mesas, sillas y sillones con una capacidad de más de 250 personas.
En El Evil hay dos tubos y dos columnas de espejos sobre una pista de siete metros de largo, en la que desfilan en pasarela hasta 15 mujeres.
En ese antro, los bailes en privados tienen una tarifa según el tiempo: van desde 5 minutos por 250 pesos y un máximo de media hora por 1,500 pesos. Estos servicios se realizan en una sala con sillones y mesas cerrados por cortinas.
La María, antro ubicado en el bulevar Morelos, cuenta con más de 12 bailarinas, las cuales desfilan todas las noches por una pista en forma de ‘L’, con dos tubos para baile acrobático. El cupo de este antro es de alrededor de 100 personas.
El Tapatío, ubicado sobre la calle 10 de Mayo, cerca del Centro, tiene alrededor de 28 mesas distribuidas en dos plantas. Su pista sólo tiene un tubo, en el que las 11 bailarinas realizan acrobacias.

‘Ser teibolera no es fácil’

Su pseudónimo es Pamela y es originaria de Puebla. Desde hace cuatro años baila en las pistas de los table dance del estado de Guanajuato.
“Casi ya tengo un año fija del Flamingos. Uno de los requisitos en este oficio es estar de un lugar a otro, porque lo interesante para el cliente es la variedad de mujeres”, confesó la bailarina de 27 años de edad.
Mencionó que cuando tenía 20 años se embarazó de su novio, el cual no se hizo responsable de la situación.
Su papá la corrió de la casa al enterarse que sería madre soltera. Fue entonces que se fue a vivir a una vecindad. Para salir adelante, empezó a trabajar en una tienda de autoservicio, donde conoció a una muchacha de nombre Rita, quien se volvió su mejor amiga.
“Ella tenía familia aquí en León y antes de que ‘me aliviara’ de mi niña me echó la mano y nos vinimos a vivir a León”.
Cuando nació su niña, Pamela sobrevivió con algunos ahorros que tenía y con el apoyo que le brindó su amiga Rita.
Pero cuando el dinero se le terminó, tuvo que trabajar en una fábrica de zapato. Lo que ganaba no le alcanzaba para cubrir los gastos de la casa y de su bebé, así que empezó a buscar otro empleo.
Un día, una conocida la invitó a trabajar en un antro llamado ‘Corral de las Chivas’, cerca de Celaya. Y fue así como se inició como bailarina exótica.
Su amiga Rita se encarga de cuidar a su hija, que ya tiene siete años de edad.
“La vida de una ‘teibolera’ no es fácil, extraño mi familia, no he podido regresar a Puebla, se me han ido los años trabajando de noche. Sí me da vergüenza pensar que mi hija algún día sepa mi oficio, pero pienso hacer un dinero más y regresarme a Puebla con mi familia”, confesó confiada Pamela.
Relató que en su trabajo debe soportar a hombres sucios, ebrios y groseros. El dinero que gana hasta 10 mil pesos a la semana- es el aliciente para seguir en su rutina de bailarina nudista.

Baila para pagar colegiatura

Ariadna, una estudiante de 21 años de edad, viene a León en sus vacaciones para trabajar como bailarina de table dance.
Con el dinero que gana, paga su colegiatura en una universidad de Nuevo León, en donde estudia la carrera de Diseño Gráfico.
“Mi papá murió cuando yo tenia 15 años, sólo somos mi hermana y yo. Mi mamá trabaja, pero apenas le alcanza para pagar la renta y la comida. Antes trabajaba en un bar los fines de semana y con eso pagaba la universidad”, relató la joven originaria de Ciénega de Flores, Nuevo León.
Platicó que una compañera de clases que es originaria de León, le propuso venir a trabajar en la temporada vacacional como “teibolera”.
Cada cambio de semestre y en las vacaciones de diciembre, Ariadna viaja a León a trabajar en el antro Evil. Su amiga -que vive sólo con su mamá- le ofrece hospedaje en su casa.

‘Me corrieron de la casa’

Las carencias económicas de la familia de Escarlette -hija de un padre alcohólico- hicieron que comenzara a trabajar desde que tenía 12 años.
Primero trabajó en una tortillería, luego en un taller de zapatos pegando plantillas y a los 16 años ayudaba a su mamá en una casa como empleada doméstica, para mantener a sus siete hermanos menores.
Cuando cumplió 18 años comenzó a trabajar en una agencia de masajes ubicada en el bulevar Aeropuerto, y de ahí la joven fue a probar fortuna en el table dance El Tapatío, en el Centro de León. En ese sitio conoció a una bailarina de Monterrey, quien la invitó a trabajar al antro Obsession Vip, donde permaneció tres meses.
Al regresar a León, entró a trabajar al Flamingos, ubicado en Paseo de los Insurgentes.
Escarlette confesó que en el baile nudista encontró la manera más rápida de tener dinero para ayudar a su mamá y a sus hermanos.
Al principio su familia no sabía de su oficio, ya que sólo acudía a bailar los fines de semana y decía que laboraba en un bar como mesera.
Su mamá empezó a sospechar, cuando le daba grandes cantidades de dinero. El día que le confesó que era bailarina de table dance, la corrió de la casa.
“Me quedé a dormir algunos días en el “teibol”, después llegó “la chava” de Monterrey y me fui con ella. Con lo que gané en los tres meses regresé a León y renté un departamento, busqué a mi mamá y me dijo que no regresara a la casa si no cambiaba de trabajo”.
Escarlette dijo que no piensa cambiar de oficio hasta que sus hermanos terminen la preparatoria y sus dos hermanas estudien una carrera.
Como su mamá no acepta su ayuda, busca la manera de ver a sus hermanos a escondidas para darles despensas y dinero.

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *