El concreto y la madera fueron dos de los principales materiales que el arquitecto Andrew Plumb consideró al momento de desarrollar una moderna residencia en el muelle de Long Island, Nueva York.
Esta propuesta fue concebida a partir de cuatro bloques, pues su diseño fue pensado para unificar un espacio con luz natural y con el contacto inmediato a la playa.
“Buscamos un diseño moderno y clásico, por ello utilizamos muebles icónicos junto con piezas de diseño originales”, indicó Plumb.
El inmueble se encuentra dividido en tres niveles con garage y dos terrazas, las cuales ofrecen vistas al mar y hacia las dunas de arena. Los cuatro volúmenes alojan la sala, la cocina, los baños, la suite principal, el estudio, el área de juegos y varias habitaciones para huéspedes.
Debido a los numerosos huracanes que se generan en Estados Unidos, se utilizó una capa protectora de aluminio por fuera para prevenir que estos fenómenos naturales puedan dañar la infraestructura.

Acentos y luz
Los materiales fueron escogidos principalmente por su durabilidad y belleza natural. Además del concreto y la madera, se emplearon acero inoxidable y piedras de río; asimismo el color blanco forma parte de la decoración.
La casa recibe una importante cantidad de luz gracias a la adaptación de un tragaluz que se ubicó en las escaleras principales.
“No se necesita de iluminación artificial durante casi todo el día y esto nos permite tener un ahorro importante”, precisó el arquitecto.
En la parte superior, justamente en el centro de la casa, se encuentra un jardín con un peculiar diseño: su piso está formado por varios rectángulos en los que se integra cemento y pasto natural.
Por las noches, luces de halógeno que consumen poca energía enriquecen cada una de las atmósferas y, en el nivel de arriba, esta luminiscencia se consigue por medio de un techo retráctil que se encuentra sobre el vergel.
Otro aspecto que predomina en la residencia es el cristal, el cual se enriquece con algunos detalles de figuras esmeriladas.
“El vidrio que se encuentra en el interior fue diseñado para que fácilmente ingresen los rayos del sol y que las figuras se reflejen en los muros. Con ello la casa obtiene mayor dinamismo”, abundó Plumb.

Protagonistas del entorno
– Dos pilares blancos de concreto separan la sala de la cocina y ambos espacios comparten la vista al mar.
– El techo y los pisos tienen el mismo acabado de caoba.
– El baño principal también cuenta con una terraza que ofrece una atractiva perspectiva exterior.

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