¡Hic!, ¡hic!, esa onomatopeya del hipo, está relacionada en muchos ámbitos para imitar o identificar a un ebrio, más que como un reflejo involuntario del diafragma sin causa aparente.
En su definición, el hipo es un movimiento involuntario (espasmo) del diafragma, el músculo que se encuentra en la base de los pulmones. El espasmo es seguido de un cierre rápido de las cuerdas vocales, lo cual produce un sonido característico.
En ocasiones este movimiento involuntario no avisa, pero lo más común es que después de unos minutos desaparezca, agrega Juan Francisco Torres, médico internista.
La causa principal recae en una sobredistensión gástrica debido a una dieta de comida irritante, que incluye alimentos grasosos y condimentados en una cantidad que el estómago no puede digerir; refrescos gaseosos y el alcohol también causan la irritación del nervio frénico (inerva desde el cuello hasta la pleura, el tracto respiratorio y llega al diafragma).
Torres aclara que a diferencia de otros reflejos como la tos, que avisa de una obstrucción o dolor en la vía aérea, o el vómito, que despoja al estómago de una mala digestión, el hipo no tiene algún mecanismo protector.
“El hipo común se divide en agudo, cuando dura menos de 48 horas, o persistente, que se extiende a un mes”, explica. “Al más complicado se le llama intratable, porque puede permanecer más de dos meses y se requiere buscar las causas”.
El hipo puede manifestarse con frecuencias de cuatro hasta 20 veces por minuto, y el ruido involuntario es consecuencia del movimiento súbito, es como un espasmo muscular, describe el internista.
“El consumo del alcohol también favorece su aparición de forma aguda o transitoria por lo que se produce a nivel gástrico”, comenta. “Por eso es más común escuchar con hipo al paciente borracho y casi siempre se imita”.
Existen creencias populares respecto a la aparición de este reflejo involuntario agudo. Una de ellas es que al tomar agua, el líquido se va por el lado equivocado hacia el estómago, pero el especialista lo descarta.
“Puede haber la posibilidad de se haya aspirado o microaspirado fuerte, entonces los músculos accesorios y el diafragma, principalmente, están involucrados en la manifestación del hipo, pero lo principal son las bebidas muy gaseosas o una comida copiosa, que causan una mala digestión, de ahí que existan tratamientos caseros y se pueda quitar”.
Uno de los remedios para contrarrestar el hipo es inhalar y detener la respiración unos segundos, lo que provoca que se inmovilicen los músculos del diafragma y éste se estabilice.
También tomar agua (no precisamente con el vaso al revés) hace que fluya el reflujo, porque a veces el hipo es de origen esofágico y el agua tiende a ser mecanismo de limpieza y puede ayudar a desaparecerlo.
“Otras de las creencias es que se quita con un susto, pero la posible explicación es que la sorpresa repentina moviliza los músculos inspiratorios de forma súbita, pero el susto como tal no está reconocido como tratamiento”, agrega.
El intratable
El más complicado es el hipo intratable o persistente, y nueve de cada 10 pacientes lo padecen por una causa orgánica, como una enfermedad propia del sistema nervioso central, ya sea meningitis, encefalitis, abscesos, vasculitis e inflamaciones como la sífilis o traumatismos craneales y accidentes cerebrovasculares, principalmente isquémico y hemorrágico.
También enfermedades metabólicas como diabetes e insuficiencia renal; el alcohol en exceso también puede provocarlo.
“Cualquier situación que distienda o inflame puede generar una situación de hipo persistente o intratable, y además de utilizar medicamentos para la digestión, como es algo originado en el cerebro, se requieren relajantes para tratar de disminuir el estímulo o reflejo, pero el riesgo es que puede surgir un paro respiratorio, porque relajan tanto que impiden respirar de forma adecuada”, explica el médico internista.
Señala que ha habido pacientes con hipo persistente que han tenido que incapacitarse en su trabajo, por la intensidad tan severa de su frecuencia.
Tratamiento
El hipo lo puede padecer cualquier persona sin importar la edad.
El médico internista Juan Francisco Torres, comenta que en ocasiones se puede presentar en el producto que aún está dentro del vientre en el tercer trimestre del embarazo a través de ciertas contracciones.
“A la mayoría nos ha dado alguna vez y casi siempre con un poco de agua se retira, porque es un problema básicamente digestivo”, agrega. “Más que molesto es cansado, sobre todo si es un hipo persistente, y no hay un tratamiento específico para que desaparezca.
“Intentamos primero con lo básico, que es modificar la dieta; posteriormente, ofrecemos tratamientos procinéticos, que son estimulantes para que el intestino superior trabaje y que el estómago tenga un vaciamiento más rápido; también con medicamentos que inhiban la acidez”.
El problema secundario es que se presenta ansiedad, sobre todo si es de forma recurrente, pero se utilizan ansiolíticos.
“El hipo tiende a disminuir en la noche, porque como se relaciona con la ansiedad, en el día ésta aumenta, pero hay quienes lo pueden padecer aun estando dormidos”.