La emblemática avenida capitalina de Paseo de la Reforma rugió gracias al Ferrari F60 de Esteban Gutiérrez en un circuito callejero donde hizo “donas” para deleite de más 80 mil aficionados.
Las glorietas de la Palma, el Ángel de la Independencia y la Diana Cazadora atestiguaron la habilidad del piloto de Fórmula Uno en un tramo de 1.3 kilómetros aproximadamente en el que alcanzó velocidades en las rectas de hasta 180 kilómetros por hora, según los organizadores.
Con un desfile de 20 autos clásicos y de modelos más recientes de la firma de Maranello se dio el banderazo de salida del Scuderia Ferrari Street Demo, primera que realiza el equipo italiano en México y que sirvió para promover el regreso de la Fórmula Uno al País, el 1 de noviembre próximo.
A bordo de un 458 Challenge EVO, Ricardo Pérez de Lara calentó el asfalto y el adoquín para que Gutiérrez hiciera lo propio, alternándose la “pista” en la que que cada uno hizo tres apariciones con varias vueltas al circuito.
Sólo que el piloto regiomontano ofreció una probadita más de lo que muestra una carrera formal e hizo varias paradas para cambiar neumáticos y que en promedio duraron unos ocho segundos.
Ese tiempo fue suficiente para que los aficionados más cercanos alcanzaran a tomarse selfies y para que los más distantes lo hicieran a través de las pantallas que fueron montadas y que por momentos no se apreciaron bien debido al sol.
Gutiérrez rodó lento en sus primeros recorridos, después dominó el trazado para terminar su actuación en entre aplausos de los asistentes.