Migrantes que visitaron a sus familiares durante la temporada decembrina, entregaron 150 despensas a personas de escasos recursos en la comunidad de Parácuaro, por segundo año consecutivo.
En representación de los migrantes, Héctor Ramírez, señaló que éstos llevan en su corazón su lugar de origen. Por eso nació la idea de juntar apoyo y recursos para ayudar a la gente más necesitada de la comunidad.
“Continuaremos promoviendo este tipo de apoyos, contribuyendo desde los Estados Unidos, para que Parácuaro sea cada vez mejor”, dijo.
Ángel Trejo hizo entrega de implementos como bastones y andaderas para personas de esta comunidad que presentan dificultad al caminar. En seguida entregaron 150 despensas alimentarias a diferentes familias.
Un mariachi amenizaba el evento que se llevó a cabo en la plaza principal de la comunidad, por medio de Carmen Carrillo, originaria de esta comunidad, quien radica en los Estados Unidos.
Además acudió el cura de la parroquia de Nuestro Padre Jesús, Fray José de la Luz, el delegado, Mauricio Ramírez, el presidente del Club Puria, Ángel Trejo y Lucía Ramírez, del Comité Pro Obra del Salón Parroquial.
Correspondió al delegado dar la bienvenida a los migrantes que llegaron a pasar la temporada de navidad y fin de año con sus familiares que viven en este poblado.
“Hoy a nombre del pueblo de Parácuaro, doy la más cordial de las bienvenidas a los hermanos migrantes, a los que queremos de corazón, les decimos que Parácuaro es su casa y siempre se les recibirá con los brazos abiertos”, comentó.
El sacerdote dio un mensaje de bienvenida, indicando que la iglesia apoya las acciones que han emprendido los migrantes, cuyo objetivo es el desarrollo y progreso de la comunidad, tanto físico como espiritualmente.