En León, solo en el Hospital General Regional mil 110 mujeres se sometieron a legrados el año pasado, a causa de malformaciones del feto o embrión que ponían en riesgo a la madre.
Se llama feto de la semana cero a la ocho, después es denominado embrión.
En el 2015 en León se registraron ocho mil 886 atenciones para mujeres embarazadas en ese hospital, de las que cuatro mil 930 tuvieron partos naturales, dos mil 846 cesáreas y a mil 110 les practicaron legrados.
Un legrado es una operación quirúrgica que consiste en raspar la superficie de ciertos tejidos, especialmente el útero o los huesos, para eliminar sustancias adheridas o para obtener muestras del tejido.
La mayoría de las mujeres que se sometieron a un legrado fue porque presentaron sangrado disfuncional o una complicación que impidió que el embarazo se completara.
“La edad más oportuna para embarazarse es de los 20 a los 34 años siempre y cuando la salud de la futura madre sea buena”, comentó Angélica Maldonado Mendoza, directora del HGR.
Cuando la mujer acude al ginecólogo a revisión éste tiene la obligación de avisar si el embarazo presenta riesgos, lo que ocurre mayormente entre los 15 y 18 años, y pasando los 40.
Cuando es necesario que se practique un legrado es porque en producto ya no tiene vida o presenta patologías irreversibles.
La Secretaría de Salud del Estado (SSE) informó que de cada 60 mil nacimientos solo el 0.5% (300 casos) presentan malformaciones.
Las principales enfermedades que pueden llegar a presentar el feto o embrión son:
Anencefalia: El cuerpo se desarrolla, pero no el cerebro; en estos casos tiene que realizarse un legrado en cuanto se detecte la patología, si el bebé llegara a nacer moriría al poco tiempo.
Sirenomelia: Cuando las piernas del bebé están fusionadas y aparentan una cola de sirena; tampoco logran sobrevivir.
Exencefalia: El cerebro está situado fuera del cráneo.
Hidranencefalia: Cuando los hemisferios cerebrales están ausentes y son sustituidos por sacos llenos de líquido cerebroespinal.
Holoprosencefalia alobar: El cerebro no logra separarse del prosencéfalo, lo que se traduce en anomalías faciales severas (fusión de los ojos, anomalías del tabique nasal).
Atresia laríngea/atresia traqueal: Obstrucción total o casi total de la laringe y/o tráquea.
Agenesia diafragmática: Ausencia de parte o toda la cúpula diafragmática.
Agenesia renal bilateral: Ausencia de riñones.
Displasia esquelética letal con hipoplasia torácica y afectación precoz: Los huesos y cartílagos del feto no se desarrollan normalmente y tampoco la caja torácica.
“Estos seres biológicamente están determinados para no sobrevivir, hay algunos que llegan a terminar su ciclo de gestación y nacen vivos, pero generalmente a la semana o 30 días mueren debido a sus malformaciones, las cuales pueden ser anatómicas, cardiovasculares o del sistema nervioso central, por lo que no llegan a su término y se tiene que realizar una extracción del producto o bien realizar un trabajo de parto y el organismo de la madre lo empieza a expulsar”, señaló Cristian, médico egresado de la Facultad de Medicina.
Drogas o causas naturales
La Secretaría de Salud del Estado informó que las patologías o malformaciones en el vientre materno se dan principalmente por causas naturales.
Otras de ellas ocurren cuando las madres ingieren drogas, son adolescentes, no sabían que estaban embarazadas y no tomaron ácido fólico o consumieron algún teratogénico: el tubo neural no se cierra y por consiguiente no se forma el cerebro del bebé.
Ahora está en marcha un proyecto piloto de la Secretaría de Salud para detectar de manera más oportuna malformaciones congénitas en los fetos.
Francisco Ignacio Ortiz Aldana, titular de esa dependencia, informó que el proyecto se impulsa en el Hospital Materno Infantil de León.
“Esta estrategia forma parte del Sistema de Protección Social en Salud y fue creado como un complemento al Programa Seguro Médico para una Nueva Generación, tiene como propósito proteger la salud de la mujer durante el embarazo, al igual que la del recién nacido”, informó.
Uno de los métodos de detección es la ultrasonografía vaginal o abdominal con medición de determinados parámetros, se ingresa la historia clínica de la paciente y las imágenes del ultrasonido a un software para cálculo de riesgo, y éste emite un reporte con el riesgo calculado.
Ortiz Aldana destacó que también hay un par de aparatos de ultrasonido mediante los que se mide el índice de pulsatividad de los defectos de nacimiento.
Con este proyecto de detección oportuna, se espera beneficiar en el estado de Guanajuato a 85 mil niños que en promedio nacen al año.