La muerte blanca, muerte de cuna o muerte súbita es la causa inexplicable de fallecimiento de bebés menores de un año, y aunque no es una enfermedad, sí se puede prevenir desde la gestación.
De acuerdo al registro de la Secretaría de Salud del Estado de Guanajuato, en información proporcionada por el Instituto Federal de Acceso a la Información, la muerte más frecuente en bebés de 0 a un año es el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).
A las 10 de la mañana del 29 de febrero Ulises Luna entró a la habitación de su bebé de cuatro meses.
Le habló en voz baja y el niño no se movió; el papá se acercó y lo llamó por su nombre, tampoco reaccionó.
Ulises tocó a su bebé y un escalofrío recorrió su cuerpo al sentir que estaba muy frío. Lo tomó en sus brazos y llamó a Emergencias.
Paramédicos hicieron lo posible por reanimarlo, pero al tomar sus signos vitales confirmaron que el bebé había fallecido.
Médicos forenses determinaron que la causa fue muerte súbita de lactante.
Este síndrome se da lo mismo en niños que en niñas, algunos médicos lo consideran un trastorno del sueño porque ocurre cuando los bebés están dormidos y presentan apneas porque los recién nacidos no controlan la respuesta respiratoria.
Cuando se obstruye el paso del aire a la garganta se tiende a roncar y esto es un indicador de que algo anda mal, pero los bebés no hacen ese ruido, de acuerdo a la Secretaría de Salud.
La apnea que presenta el neonato se denomina “central”, porque su origen es el sistema nervioso central, concretamente el cerebro que controla las funciones vitales del cuerpo. Por ello, se afirma que presenta cierta inmadurez que puede provocar la muerte súbita, o también ocasionar daños en su desarrollo físico e intelectual.
Tiene León 133 casos
León es el municipio que encabeza la lista a nivel estatal en cuanto a la muerte de cuna o muerte blanca.
Del 2010 al 2015 en el municipio ha habido 133 muertes por causas naturales de bebés recién nacidos hasta cuatro meses, según el reporte de la Secretaría de Salud de Guanajuato.
En ese lapso en Celaya hubo siete, en San Francisco del Rincón 13 y en Irapuato seis casos.
En el bebé, una apnea larga puede durar hasta 30 segundos y repetirse varias veces mientras duerme; en ese momento descienden los niveles de oxígeno, el corazón empieza a latir de manera pausada y es cuando puede ocurrir un paro respiratorio.
Los factores de riesgo
Si la mamá es adolescente o mayor de 40 años el pequeño tiene mayor predisposición a la muerte de cuna; aumenta el riesgo si fue fumadora, bebedora o consumió alguna droga o medicamento no recetado en los primeros meses de embarazo. Las posibilidades se incrementan si hubo alguna complicación en la gestación o si se presentó traumatismo o infección al momento de nacer.
La vulnerabilidad aumenta, de acuerdo a la información de la Secretaría de Salud, si los bebés son prematuros; mientras más pequeños sean, mayor es el riesgo porque todavía no se han establecido respuestas fisiológicas que deberían desarrollarse en el vientre materno.
Los niños en Guanajuato mueren en promedio por 36 causas diferentes como enfermedades, trastornos, accidentes o malformaciones.
Las enfermedades que destacan en León son síndrome de dificultad respiratoria del recién nacido, asfixia de nacimiento, neumonía y malformación congénita del corazón.
En prácticamente todos los municipios de la entidad existe el fallecimiento por el Síndrome de la Dificultad Respiratoria, que lo convierte en la segunda causa de muerte de bebés del estado.
También por infección
Otra causa de muerte en recién nacidos es la sepsis bacteriana.
Ésta es una infección que ataca la sangre del recién nacido, y aparece entre la primera semana y los 90 días de vida.
El bebé adquiere la infección de la mamá antes o durante el parto; o bien se desarrolla por un parto prematuro, rompimiento de la fuente que deje expuesto al bebé por más de 18 horas o por infección en la placenta.
Los síntomas son: temperatura, problemas respiratorios, diarrea, disminución del apetito, movimientos reducidos al lactar, vómitos, convulsiones y piel de color amarillenta.
Si es atendido a tiempo, el bebé recibirá tratamiento o medicina antiviral, de no traarse puede derivar en una discapacidad o en el peor de los casos, en la muerte.
La prematurez y el bajo peso al nacer aumentan la vulnerabilidad de los bebés, el el cuerpo no está completamente desarrollado ni alimentado, por lo que cualquier virus o bacteria ataca el organismo fácilmente.