El departamento de Rogelio Palafox San Vicente, celayense radicado en la Ciudad de México, quedó rodeado de cuarteaduras a causa del terremoto, por fortuna él no se encontraba en el lugar.
Este martes salió temprano del domicilio que renta en la delegación Cuauhtémoc, de la colonia del mismo nombre, para dirigirse a un compromiso de trabajo en Tepeji del Río.
Ya en Hidalgo, se enteró de la desgracia, y de inmediato regresó, con el pendiente de que la persona que le ayuda en la limpieza de su hogar y su mascota estuvieran bien.
“Llegue como tres horas después. Me tocó ver mucha gente en estado de pánico, llorando porque todas las líneas estaban caídas. Mucha gente desesperada buscando a sus familiares: una escena difícil, como de película”, expresó.
“Los pilares de la casa muy dañados, paredes caídas, se cayeron cuadros, mucha destrucción. Llegó Protección Civil a calificar el edificio y no lo calificaron en peligro de derrumbarse. El dueño del edificio dijo que se iba a hacer responsable y que la idea era que le diéramos tiempo de reparar, él dice que podemos regresar, pero no pienso hacerlo, a mi parecer ya no resiste”.
Rogelio quedó marcado con la impresión. Dice que no había visto algo tan impresionante. Pero destaca la reacción inmediata de la gente para apoyar y de los funcionarios.
“El escenario era muy grave. Algo así yo nunca lo había vivido y no te lo puedo comparar con nada”.