Llamaron la atención las declaraciones de Gustavo Díaz en torno al presente y futuro de los jugadores del León que al final del torneo terminan su contrato y hoy podrían tener la cabeza en otro lado menos en la cancha.
A falta de cuatro jornadas, la moral del equipo está cercana a la frontera de la eliminación por lo que haga el milagro de calificar o no, es un hecho real que a esta Fiera le urgen unas piernas que le vengan a reestablecer el ánimo, afilar las garras y entonar el rugido.
Partiendo de que el mismo Jesús Martínez se echó la declarando que es su culpa el actual armado del equipo, será su deber cambiar a este reforzándolo y renovándolo verdaderamente, recalco, v-e-r-d-a-d-e-r-a-m-e-n-t-e.
En el futbol siempre ha habido jerarquías, jugadores conscientes que las tienen y en el caso del club esmeralda no hay excepción. Por tal motivo, ya se escuchan las versiones de un estira y afloja con elementos que llegaron a ser pilares en el once inicial.
Aquí inicia la verdadera chamba de la directiva: dejar espacio para nuevos fichajes y decidir a quién convencer para renovar, con quién negociar, a quién mantener y a quién desechar. Hoy, con los números y los numeritos que se han dado en el torneo la bolita está en la directiva para poner condiciones contractuales, la verdad sea dicha. En cuanto al timonel sabemos que el estado de gracia se le terminará al Chavo y sólo lo defenderán los resultados positivos en el marcador y funcionamiento que se tengan en las cuatro fechas que restan.
En la actual plantilla, de los que concluyen contrato están Guillermo Burdisso, Andrés Andrade, Darío Burbano e Iván Piris.
Con el Guille algo pasa que no es el mismo bastión después de su operación, pero quizá sea el único al cual se le tenga que convencer a la espera de que vuelva a hacer pareja con Nacho.
Al Piri ya se le dieron infinidad de chances, con el Rifle no se ha hecho un click definitivo y el estatus de préstamo de Piris puede complicar una nueva firma.
Ahora, el hecho de tener contrato firmado no asegura la estancia de un jugador y más cuando a leguas su salida resulta necesaria. En este caso pondría a jugadores que llegaron para reforzar y han tenido pocos minutos como Maxi Cerato y Álvaro Ramos, ya ni hablar de Giles Barnes que firmó por dos años y es el mismo tiempo que pudiera pasar sin jugar. De Emanuel Cecchini mejor ni hablamos porque si llegó, nunca estuvo.
“La única forma de generar renovaciones es ganando”, dijo el Chavo. La pregunta es a quién le va a dar esa oportunidad contra Morelia, Veracruz, Xolos y Chivas, y más, cuando el timonel sabe que de esos partidos depende su permanencia.
En el futbol no hay como que la bolita esté en manos de los jugadores condicionando un estira y afloja, porque en ese caso hablaríamos de un equipo que pelea por estirar el torneo hacia la liguilla y no aflojando en los partidos.