El departamento donde Verónica Guadalupe, asesinada en 6 de julio de 2017, en Nicolás Romero, en donde vivía con su presunto feminicida, fue encontrado modificado, por lo que la familia denunció una pérdida de evidencia relevante para la investigación.
La familia encontró la ropa de joven y de su bebé desordenada, no hallaron un monedero y pertenencias y se encontraron manchas de sangre en el colchón.
Juana Isabel, informó que al inicio de la investigación, la agente del Ministerio Público no realizó la diligencia pertinente en el departamento, ya que no lo consideró importante porque no fue el lugar del hallazgo del cuerpo.
Al inicio, la familia solicitó una orden de cateo, ya que hay un testigo que detalla cómo ese 6 de julio, Luis Ángel, comenzó a agredir a Lupita en el lugar.
Sin embargo, agentes de investigación únicamente realizaron una inspección superficial del sitio.
“Es una falta de profesionalismo (de las autoridades), nosotros no pudimos entrar antes al departamento y hasta sospechamos que la familia de él alteró el lugar”, denunció Juana.
“Fue una cuestión de necesidad que el actual Ministerio Público fuera con la familia a recoger la cosas de Lupita en virtud a que los anteriores en una total negligencia no hicieron la diligencia, que entendemos que no es fundamental para la sentencia, pero debía hacerse”, dijo Víctor Caballero de la organización Aequs que asesora a la familia en el caso.