Habitantes del polígono Huizache le pidieron al alcalde, Héctor López Santillana, seguridad, caminos, transporte y escuelas; ya que señalaron, es lo que más necesitan.
Este lugar está integrado por varias comunidades, como El Capulín, Barbosa, Mesa de Ibarrilla y Cerro Alto, entre otras.
Francisco Becerra, delegado de Mesa de Ibarrilla, agradeció en un evento, al presidente las ayudas que les han dado, pero mencionó que aún falta un preescolar, cocinas y apoyo para fomento al deporte.
“No sé si habrá visto la película de “Cantinflas” donde están los niños al campo, así están los nuestros”, le dijo al alcalde, con referencia a la situación en que está la construcción.
Señaló que los menores sufren porque no tienen donde estar. Aunque ya recibieron ayuda del gobierno y los habitantes se juntaron para sacar más recurso, siguen esperando que llegue más ayuda para terminarlo.
Añadió que en El Capulín hay un comedor cayéndose, poniendo en riesgo a los asistentes y pidió, en materia de recreación, se les auxilie para seguir fomentando el béisbol entre los jóvenes.
Mientras que María Reyna y Santiaga Macías, comentaron que a pesar de que López Santillana considera más bonita la vida del campo, no es así, porque hay muchos asaltos y las patrullas tardan en atender las llamadas.
También mencionaron que el transporte tarda mucho en pasar y sólo hay servicio en temporada escolar.
“Sólo cuando hay clases suben camiones, a parte que vamos peligrando porque los caminos duran muy poquito”, explicaron las mujeres.
En el tema de la inseguridad, Lázaro Galván, otro vecino, reconoció que antes de llegar a sus colonias, en los caminos de terracería, son asaltados y que es mucho esfuerzo el que realizan para evitar que la violencia se adentre más.
“En los caminos asaltan a nuestros jóvenes, ellos bajan a trabajar para poder mantener a sus familias y a veces les quitan sus motos y sus ingresos. Necesitamos ayuda”, matizó.
Aunque se dijo contento del apoyo que el gobierno les ha otorgado y que esta administración es con la mejor que han trabajado.
María Isabel, de la comunidad Cerro Alto, agregó que por falta de camiones y de escuelas los jóvenes se ven obligados a interrumpir sus estudios hasta la secundaria, porque si deciden continuar, deben ir hasta la ciudad y estar todo el día fuera de su casa, porque en la comunidad no hay internet, ni transporte.
“Tengo un hijo que va y viene todos los días y me preocupa por la inseguridad, porque se va en la mañana y regresa hasta muy noche; si toma camión, se hace más de una hora y todavía tiene que transbordar”, agregó.
También reveló que la prepa de su comunidad fue quemada en tres ocasiones y asaltada constantemente, hasta que el tinaco y la bomba de agua se llevaron los ladrones.
Otro problemas que destacó, fue la falta de un centro de salud, porque el más accesible está en otra comunidad y tienen que caminar a pesar de cualquier situación.
“No nos quejamos, porque nos han dado pollos y cuartos, sí nos faltan cocinas, pero nos han apoyado”, finalizó.
María Fabiola, habitante de la comunidad Huizache, solicitó se le apoye con una cocina porque para llevar a cabo esta tarea, tiene que salir de su hogar.
“Yo le pido por favor que nos ayuden con una cocinita, díganle al presidente que sí nos hace falta, porque me tengo que ir al patio cuando quiero preparar la comida”, pidió.
Para concluir, Ramón Hernández, de El Capulín, reconoció que el gobierno sí les regala animales, pero ellos no tienen corral para resguardarlos.
“Nos faltan cercas, no podemos detener a los animales y tenemos que andarlos arriando y sí está difícil”, puntualizó.