Ciudad de México.- El Senado aprobó ayer la nueva Ley de Austeridad Republicana, con la que se le da al presidente la facultad discrecional de decidir el destino de los ahorros del Presupuesto mediante decretos.
La bancada de Morena mantuvo la redacción sobre la manera en que se distribuirán esos fondos, a pesar de los reclamos de la Oposición, que acusó la intención de crear una nueva “partida secreta” para el mandatario.
En el artículo 61 de la nueva legislación se establece que los ahorros generados como resultado de la aplicación de estas medidas deberán destinarse a los programas del ejecutor del gasto que los genere.
Por cuanto hace al Poder Ejecutivo Federal, dichos ahorros se destinarán a los programas previstos en el Plan Nacional de Desarrollo o al destino que por Decreto determine el Titular.
De acuerdo con la Oposición, esta decisión permitiría manejar al presidente, tan sólo este año, fondos por un monto de 125 mil 700 millones de pesos, provenientes de ahorros en compras de insumos y medicinas, así como por la eliminación de seguros médicos y de separación.
El diputado del PRI Fernando Galindo, exsubsecretario de Egresos en el Gobierno peñista, opinó que con esta decisión se le da al presidente manga ancha para destinar a donde sea los recursos del Presupuesto aprobado por los Diputados.
Buscan revertir la Ley
El priísta expuso que en la Ley de Austeridad se da completamente discrecionalidad al presidente, para que por medio de un decreto el dinero pueda destinarse igual a gasto corriente, a gastos personales o a gastos de operación, cuando la Ley de Presupuesto dice claramente que debe de ser a programas sociales.
Adelantó que su grupo parlamentario estudia una ruta legal que pueden tomar para revertir la Ley de Austeridad, mediante controversia constitucional debido a que el Congreso no tiene la facultad de legislar en esta materia.
El senador panista Julen Rementería consideró que esta disposición significa regresar al pasado con la “partida secreta” del presidente.
Parece que hicimos el tiempo atrás y reinstituimos la partida secreta, porque si ustedes lo leen, de lo que habla es para autorizar al Presidente de la República para usar prácticamente de manera discrecional los ahorros.
Ponen candado a funcionarios
El Senado aprobó que los altos mandos de la administración pública federal no puedan emplearse en el sector privado cuando se separen del cargo hasta después de 10 años.
En la nueva Ley Federal de Austeridad Republicana se modificó el artículo 24 y se amplió de 5 a 10 años esa restricción.
La disposición será analizada en un periodo extraordinario en la Cámara de Diputados a fines de mes.