Hablar de solidaridad es referirnos al apoyo o la adhesión circunstancial a una causa o al interés de otros. Cuando dos o más personas se unen y colaboran mutuamente para conseguir un fin común, se habla de solidaridad. La solidaridad es compartir con otros tanto lo material como lo sentimental, es ofrecer ayuda a los demás y una colaboración entre las personas.
La solidaridad es sinónimo de apoyo, respaldo, ayuda, protección, que cuando persigue una causa justa cambia el mundo, lo hace mejor, más habitable y más digno.
La solidaridad entre los seres vivos permite resistir las adversidades que se presenta a lo largo de la vida. La persona solidaria no duda en colaborar y apoyar a todos aquellos individuos que se encuentran en situaciones desfavorecidas, lo que permite distinguirse de las personas indiferentes, egoístas ante sus compañeros. Muy recientemente hemos vivenciado la solidaridad de la ciudad de México con motivo del terremoto y es algo muy alentador.
Es importante fomentar la solidaridad desde la infancia ya que puede ser vista como la base de otros valores humanos que logra desarrollar valiosas relaciones de amistad, familiares y/o sociales basadas en la ayuda, apoyo, respeto y aceptación.
Ligado a la solidaridad está el vocablo voluntariado. Se trata de un término que puede emplearse como sustantivo o como adjetivo, vinculándose siempre a la voluntad: la potestad de tomar decisiones y de actuar por cuenta propia, sin que esté obligado a hacerlo por motivos legales, contractuales o económicos.
Es por medio del voluntariado que permite a las personas y comunidades participar en su propio crecimiento. Gracias al voluntariado, los ciudadanos construyen su propia resiliencia (se pueden rehacer), amplían su conocimiento básico y adquieren un sentido de la responsabilidad para sus propias comunidades. El voluntariado consolida la cohesión social y la confianza al promover acciones individuales y colectivas, lo que conlleva efectos sostenibles para las personas mediante las personas.
Además, el voluntariado tiene un importante efecto dominó. Inspira a otras personas e impulsa las transformaciones requeridas para que los alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre ellos el número 16 dedicado a promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas, y que estos arraiguen en las comunidades.
Los voluntarios pueden proporcionar asistencia técnica y completar las capacidades en todas las áreas de metas temáticas. Proporcionan servicios básicos, ayudan a transferir capacidades y a fomentar intercambios de buenas prácticas.
«Los voluntarios (as): primeros en actuar. Aquí. En todas partes» Ojalá que nuestras ciudades estén llenas de personas que ejerzan el voluntariado y así salir adelante frente a las situaciones críticas que nos ha tocado vivir.
La campaña para el Día Internacional de los Voluntarios este año (el 5 de diciembre es el día internacional del voluntariado) es un reconocimiento a la solidaridad de los voluntarios que responden a las llamadas en momentos de necesidad, contribuyendo a salvar vidas hoy y apoyando a aquellos que quieren seguir viviendo con dignidad mañana.
El voluntariado también tiene un importante beneficio para los individuos, incluso para su salud. La revista The New England Journal Of Medicine, en un estudio sobre los efectos en la población del atentado a las torres gemelas afirma que cuatro de cada diez estadounidenses reaccionaron a la tragedia ofreciéndose como voluntarios y esto les sirvió para superar esos momentos de gran dramatismo. El voluntariado es un medio adecuado para comunicarse y convivir y esto alivia los efectos nocivos de muchas calamidades, estimula la autoestima, nos hace sentirnos bien con nosotros mismos y se disminuye la ansiedad.
Vaya nuestro reconocimiento y felicitación a todas las personas solidarias que ejercen la actividad voluntaria. La paz y el desarrollo sostenible necesitan a las y los voluntarios.
¡Por la Construcción de una Cultura de Paz!