¡Qué gusto me dio participar en la Marcha del 15 de noviembre convocada por la Generación Z, Bata Blanca y el Movimiento del Sombrero! ¡Qué alegría ver congregada mucha gente de todas las edades y condiciones sociales para pedir PAZ! ¡Qué orgullo debe sentir Carlos Manzo desde el cielo, y su familia, aquí en la tierra, de que su cobarde asesinato fuera el motivo de hartazgo de tantos mexicanos que en sábado de puente nos reunimos para demostrarle al “gobierno” que no somos bots, tampoco del PRIAN, que somos ciudadanos comunes y corrientes que anhelamos un México seguro!

Estuvo un poco rara la convocatoria en sábado al igual que el horario, algo que pienso afectó para que no tuviera tanta afluencia, ¡menos mal, porque si así éramos un montón, y Morena se asustó, no me imagino lo que hubiera sucedido en domingo! Muchísimas ciudades, más de 50 (información de N+Foro) se unieron a la manifestación, y a mí, que he ido a otras marchas, me encantó ver a muchos más jóvenes que en otras ocasiones; hasta por los comentarios entre mis hijas y sus amigos, se notaba que estaban muy enterados e interesados.

 ¡Estaban muy molestos porque en la Mañanera del viernes, como si no hubiera cosas más importantes qué hacer y decisiones primordiales, expusieron a varios jóvenes Influencers, con sus fotos y sus nombres de redes, para responsabilizarlos de la Marcha! ¡Claro que las consecuencias no se hicieron esperar, y varios de ellos metieron denuncias penales y responsabilizaron a la Presidenta en caso de daños! ¡Es de verdad increíble que Claudia y su equipo cometan esas atrocidades contra la libertad de expresión! 

Fue impresionante ver tanta gente acudir en CDMX, en las calles aledañas y a ese Zócalo sin bandera (¡ah, qué enojo me da que se creen sus “dueños” y la ponen o quitan a su voluntad!), que había sido mañosamente tomado por la CNTE, el día anterior. Estuvo raro lo de la gente de negro tumbando las vallas que cada vez que pasa algo que no les gusta, ponen alrededor de Palacio Nacional, allí donde han vivido “austeramente” López y Claudia… el lugar que desalojó Sheinbaum el viernes por la noche… ¡cuánto dinero desperdician en “protegerse”, en lugar de dedicarlo a las medicinas! ¡Muy cuestionable que sean el “gobierno del pueblo” y tengan que poner tantas barreras! Y digo que estuvo “raro” porque la consigna era “no violencia, no destrucción” porque así lo pedía Carlos Manzo… ¿serían grupos de choque contratados por el “gobierno” para denostar la marcha? Muy probablemente…

Las frases repetidas en las marchas te ponían la piel chinita: “Carlos Manzo, está presente”, “Uruapan, escucha, León está en tu lucha”, “Carlos no murió, el gobierno lo mató”, “México, escucha, esta es tu lucha”, “No somos bots”, “No somos uno, no somos diez, p… gobierno, cuéntanos bien” o, de las más fuertes: “No están solas, las Madres buscadoras”. Me impactó ver el encono y las expresiones en contra de la Presidenta: “Claudia, escucha, el pueblo te repudia”. “Fuera Claudia”, “Es un horror estar con Claudia hoy”, “Destitución”, “Claudia renuncia” y contra López y su grupo: “Fue un error votar por Obrador”, “Fuera Morena” y algunas otras que por decencia ni repetí, ni puedo escribir.  

¡Qué satisfacción llegar a nuestra plaza principal acompañada de tanta gente consciente y que buscamos lo mismo! Me sorprendió ver tres grupos de gradas con sombras, muy bien puestas, para que la gente mayor se pudiera sentar, creo que fue buena idea. Después, en una pequeña tribuna, varios jóvenes con altavoces, trataban de hacernos llegar sus mensajes… ¡pero nos hizo falta un micrófono y un buen sistema de sonido para poderlos seguir mejor y entender más! Porque casi no se oía y la gente que estaba al final, al no escucharlos, empezaba a gritar consignas, y pues, se perdían los mensajes. Uno de ellos, de los que mejor se oyó, fue el de un muchacho alto, que decía que “el sombrero lo usaba la gente que trabajaba, que era símbolo del trabajo y de Carlos Manzo”, pidió que nos lo quitáramos para honrarlo y guardar un minuto de silencio.  

Hubo muchas banderas de México, aquí no vi ninguna con negro que usaron en otros lugares; pero sí pude observar la bandera anime, “One piece” de la Generación Z, que es una calaca sonriente, con sombrero, que representa “la tripulación de Monkey D. Luffy, un grupo de piratas que desafía al Gobierno Mundial, para defender su libertad y la de otros pueblos a través de un mensaje de independencia”. (Milenio, Adriana Paez, 15/11/25)… a mí, en lo personal, no me gusta.

También me impresionó ver una niña con un letrero que mostraba:  “Somos los niños que ya no se quedarán callados”; otra joven ensombrerada con: “Si no hay justicia para el pueblo, que no haya paz para el gobierno”, “No tendrán el silencio de la juventud”, “Yo solo quiero vivir mi vida, no quiero pelear por ella”, “No temo al narco, temo al político que lo protege”, “Queremos vivir, no sobrevivir”, este último se repitió varias veces y algunos más, de no tan jóvenes. “Quiero un México donde luchar por la naturaleza no me cueste la vida”, “México lindo y qué herido”, “Estoy aquí porque no quiero ser Madre buscadora”, “México despierta”, “Fuera gobierno, corrupto y mentiroso! Sin miedo, sin silencio, con causa”.

No podía faltar, para terminar, cantar nuestro himno nacional, todos juntos… muy emotivo y conmovedor… y el ¡Viva México!, repetido tres veces; así como: ¡Justicia! ¡Democracia!

Y regresar a nuestras casas con el corazón henchido y la conciencia tranquila de haber cumplido con nuestro deber como ciudadanos responsables de su libertad y de nuestra democracia.  Haciendo eco a las palabras de Manzo: “Cuando callen mi voz, mi pueblo hablará por mí”.

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