El color de los avisos y de la publicidad del Ayuntamiento cambió. Al azul panista se le añadió un naranja pálido. Fue el mensaje que envió la alcaldesa Alejandra Gutiérrez para hacernos saber que ahora la ciudad cuenta con un cabildo panista y una presidenta emecista o del Movimiento Ciudadano.
Todo comenzó con un gran desacuerdo con Diego Sinhue Rodríguez, quien organizó la sucesión a favor de Libia García, cuando Alejandra pensaba que ella tenía tanto derecho como la hoy gobernadora. Su enojo fue creciendo a lo largo de los meses porque en el PAN la desdeñaban y las relaciones con el gobierno estatal eran peores que negras.
A la mitad del segundo tiempo (el segundo trienio), Alejandra se quitó la camiseta azul de su equipo y se puso la de MC. Lo había planeado durante algún tiempo porque tenía la certeza de que no estaba en los planes de su partido para la próxima elección: ni de Aldo Márquez, presidente del PAN, ni de la gobernadora, Libia García. Sintió que su popularidad sería suficiente para ingresar a Movimiento Ciudadano y dar la pelea en el 2027 y, eventualmente, en el 2030 para la gubernatura.
Muchos consideramos que fue una decisión apresurada y arriesgada, pero ella tiene la libertad de afiliarse a cualquier partido en cualquier momento, aunque haya dejado colgados a muchos electores que votaron tanto por ella como por el PAN. El tiempo nos dirá si su cálculo fue correcto o equivocado.
El color azul del PAN dominó todos los anuncios, las promociones y la propaganda de los ayuntamientos. Estábamos acostumbrados a ver que se repetía trienio tras trienio. En una época, hasta las guardas de los puentes se pintaban de azul cuando el código de movilidad debía ser amarillo.
Sería bueno pensar en los ciudadanos, quienes no somos azules, morados, naranjas ni tricolores. León tiene un emblema y un lema de muchos años con una frase que refleja el espíritu del emprendimiento local: “El trabajo todo lo vence”. De igual forma, deberíamos tener un solo color que trascendiera personas y administraciones, un color que nos identifique a todos para siempre. Sabemos que el verde ha sido una referencia deportiva: somos los “Panzas verdes de León”, los “Lechugueros de León”. Podría argumentarse que ese color es del PRI, pero eso se puede remediar con un tono distinto, preciso, exacto para todas las comunicaciones del Ayuntamiento. Los colores están clasificados en tonos por la empresa Pantone. Diseñadores expertos podrían escoger el tono o la gama de tonalidades del verde más adecuados para distintos usos en la comunicación del Ayuntamiento.
Eso sería la búsqueda de la institucionalidad. Los alcaldes y el cabildo no deben gobernar por color político, sino por un proyecto común para todos. El partidismo hace estragos en la administración pública federal, en los estados y hasta en los municipios.
Hago una propuesta seria para que el Ayuntamiento, que hoy está dividido, escoja un color que siempre nos represente a todos los leoneses. Lo mismo deberían hacer todos los ayuntamientos. Irapuato es rojo fresa y Guanajuato puede tener un maravilloso color terracota, por ejemplo. El mismo Estado podría identificarse con un color común, elegido por los mejores diseñadores y por el Congreso.
El color Pantone 348 C es el que más se asemeja a la bandera de León. Si preguntamos a cualquier leonés cuál es el color de la ciudad, la mayoría dirá que es el verde. Dejemos que el Ayuntamiento decida qué tono de verde y olvidemos la inútil y costosa disputa partidista.