AL PARECER duró poco el orgullo al PVEM pues siempre sí irá en coalición con Morena y el PT en 16 de las 17 gubernaturas que estarán en juego el próximo año. Al menos eso es lo que dijo ayer la senadora verde Jasmine Bugarín, quien pidió licencia para ir a competir por la candidatura al gobierno de Nayarit por la alianza de la 4T, buscando ganar la encuesta que hará Morena para definir abanderados.
ESTA VERSIÓN contradice lo dicho por otros dirigentes del PVEM, como Arturo Escobar, en el sentido de que en 2027 su partido no necesitaba llantita para nadar y que iría solo en prácticamente todas las elecciones estatales. Lo curioso del asunto es que Bugarín dio a conocer la supuesta alianza tras reunirse con la dirigencia nacional del Verde, que por lo visto cambió de estrategia sin avisarle a nadie.
ALGO INTERESANTE se está cocinando en Aguascalientes. La veterana política priista Lorena Martínez busca una alianza con la virtual candidata morenista a la gubernatura de la entidad, Nora Ruvalcaba.
EL ACUERDO sería un toma y daca en el que Morena apoyaría a Lorena Martínez como candidata a la alcaldía de la capital aguascalentense, en tanto que ella rompería con el PRI y se sumaría a los guindas en la campaña estatal.
AL QUE pescaron en clarísimo fuera de lugar es al senador morenista Carlos Lomelí. Resulta que en Guadalajara anduvieron repartiendo volantes con el calendario de juego del Mundial, pero con la foto del legislador por Jalisco. Y eso no es lo grave, sino que utilizó las marcas registradas de FIFA como la propia Copa del Mundo y hasta el logotipo del Mundial. Y ya se sabe que Gianni Infantino, cuando se trata de pelear regalías, es más duro que el defensa central de la Selección, Johan Vázquez.
PARECE que esta vez sí se concretará el acuerdo de paz entre Irán y Estados Unidos, lo que se reflejó en la felicidad de los mercados bursátiles.
AUNQUE Donald Trump lo vende como uno más de sus grandes logros en la Casa Blanca, la realidad es que no hay quien crea que EU ganó la guerra. Al contrario: más bien todo indica que la derrota está del lado de las barras y las estrellas porque si bien Trump logró descabezar el régimen iraní, la realidad es que los ayatolas y su gobierno ahí siguen, firmes y contraatacando por todos los flacos posibles.
SIN VICTORIA MILITAR para presumir, Estados Unidos se retira sin haber demostrado su supuesta superioridad y sin imponer condiciones a los iraníes. Tan es así que el programa nuclear de Irán ahí sigue, intocado, y la seguridad en Medio Oriente igual de endeble que en febrero, cuando empezaron las hostilidades.
VAYA REGALO de cumpleaños tan amargo el que se dio Donald Trump por sus 80 primaveras.