La imagen de México en el exterior durante el Mundial 2026 parece estar construyéndose alrededor de dos narrativas simultáneas: una muy positiva vinculada a la cultura, la hospitalidad y la pasión futbolera; y otra más crítica relacionada con problemas estructurales del país.
Los medios internacionales han destacado el ambiente festivo generado por la afición mexicana. Las celebraciones masivas, los Fan Fest y el apoyo a diversas selecciones han proyectado una imagen de entusiasmo, colorido y amor por el fútbol.
México ha sido percibido como un anfitrión acogedor, capaz de convertir el Mundial en una experiencia cultural además de deportiva. La música, la gastronomía y las tradiciones mexicanas han sido parte importante de la narrativa internacional.
Al ser el primer país en albergar tres Copas del Mundo masculinas proyecta experiencia y tradición futbolística. Las victorias iniciales de la selección mexicana han fortalecido una imagen de confianza y orgullo nacional, generando atención positiva en medios internacionales.
Sí, persisten cuestionamientos sobre la inseguridad y la capacidad del país para garantizar plenamente la seguridad de visitantes y ciudadanos durante un evento de esta magnitud. También diversos medios han aprovechado la visibilidad mundial del torneo para destacar la crisis de personas desaparecidas y las demandas de colectivos de búsqueda. Esto ha mostrado una realidad compleja que convive con la celebración futbolística. También han surgido reflexiones sobre el contraste entre los altos costos del Mundial y las condiciones de vida de amplios sectores de la población mexicana.
Si se observa la cobertura internacional reciente, la imagen predominante de México durante el Mundial 2026 es la de un país alegre, apasionado, culturalmente rico y hospitalario, capaz de organizar grandes eventos y movilizar a millones de personas alrededor del fútbol. Sin embargo, el Mundial también ha servido como escaparate para recordar desafíos profundos relacionados con la seguridad, la desigualdad y los derechos humanos.
Desde una perspectiva de “marca país”, el torneo está mostrando al mundo un México lleno de energía, creatividad y resiliencia, pero también un México que sigue enfrentando retos importantes y que busca no ocultarlos detrás del espectáculo deportivo. Ésta es nuestra realidad.
Por otro lado, la Asamblea General de la ONU proclamó mediante resolución, a partir del año 2022, el 24 de junio como Día Internacional de las Mujeres en la Diplomacia. Su objetivo es hacer un reconocimiento al aporte de las mujeres diplomáticas a la paz, el desarrollo sostenible y los derechos humanos.
Históricamente la diplomacia ha tenido una clara preeminencia masculina. Sin embargo, en años recientes se ha observado una mayor presencia de mujeres en cargos diplomáticos, las cuales desempeñan un papel esencial en la gestión de relaciones internacionales y acuerdos de paz, impulsando el desarrollo de la política exterior.
Las mujeres ejercen un rol fundamental en el diseño, planificación, ejecución y desarrollo de la política exterior y en la toma de decisiones mediante el intercambio de experiencias, la promoción de espacios de reflexión y el planteamiento de soluciones para la paz, el desarrollo sostenible y los derechos humanos en el mundo.
Cuando estamos en procesos de guerra que están personificados por hombres es deseable que pueda haber cambios que beneficien la mediación y resolución pacífica de conflictos. En México se puede vivir apasionados sin dejar de reconocer que requerimos seguir trabajando todos y todas, es responsabilidad compartida que nos lleve a un mundo mejor.
Hoy se habla menos de “diplomacia masculina” o “diplomacia femenina” y más de una diplomacia inclusiva, capaz de combinar: Firmeza y capacidad de decisión. Empatía y escucha activa. Visión estratégica. Construcción de consensos. Respeto a la dignidad humana.
Desde la perspectiva de la construcción de paz, la participación equilibrada de mujeres y hombres en la diplomacia suele generar procesos más legítimos, representativos y sostenibles. Es deseable que desde el deporte se vea también la inclusión.
¡Por la Construcción de una Cultura de Paz!
manuelramos28@gmail.com