Opinión

Populismo de rostro desnudo

¿Qué sucedería si López Obrador obliga a todos a usar tapabocas?

La pregunta en su origen se refiere a Donald Trump. ¿Qué pasaría si Trump ordena a todos a usar cubrebocas? Ya lo hizo la gobernadora de Míchigan, Gretchen Whitmer. Su estado fue de los más golpeados por la pandemia con la tercera parte de las muertes pero con el lugar número 10 en población.

Avatar del

Por: Enrique Gómez Orozco

¿Qué sucedería si López Obrador obliga a todos a usar tapabocas?

La pregunta en su origen se refiere a Donald Trump. ¿Qué pasaría si Trump ordena a todos a usar cubrebocas? Ya lo hizo la gobernadora de Míchigan, Gretchen Whitmer. Su estado fue de los más golpeados por la pandemia con la tercera parte de las muertes pero con el lugar número 10 en población. 

Según la declaración de Whitmer al New York Times, Michigan ha dado la batalla al Covid-19 con fuertes medidas de confinamiento. Sin embargo ve que los amenaza una nueva ola de casos y sugiere que “necesitan un mandato federal que obligue a todos a usar mascarillas”. 

El remedio es sencillo y barato para evitar que cientos de miles más mueran en el mundo. La Organización Mundial de la Salud y los institutos de investigación epidemiológica confirman la urgente necesidad de instaurar la norma. Podemos notarlo a simple vista en los buenos resultados que tienen los países asiáticos, desde Vietnam, hasta Corea y Hong Kong; su tasa de contagio y de letalidad es insignificante comparada con la de Estados Unidos, Europa y ahora Latinoamérica.

Está comprobado que el cubrebocas puede evitar hasta un 70 por ciento de las infecciones. Los beneficios serían múltiples. Además de salvar vidas, Estados Unidos podría evitar un 5% en la caída de su economía según estudios de la correduría Goldman Sachs. Los gastos en servicios médicos y el desgaste de los sistemas sanitarios de todo el mundo disminuirían. Las escuelas podrían abrir en el otoño con el alivio para las familias que ahora son malabaristas de la atención cuando tienen trabajo en casa y cuidan a los niños al mismo tiempo.

Trump ya entendió que su mal ejemplo inicial no era sostenible y tuvo que cumplir con las recomendaciones de los expertos. En México, lo dijo el secretario de Hacienda, Arturo Herrera: con cubrebocas tendríamos un cambio económico en apenas unas semanas. Luego se desdijo frente a su jefe, López Obrador, quien no entiende las razones y en una señal contraria resiste los consejos sanitarios de todos quienes le rodean. Claudia Sheinbaum, la gobernadora de la CDMX ya asumió su responsabilidad y predica con el ejemplo. 

Este jueves,  la Secretaría de Salud reportó que llevamos 370 mil 712 contagios. En un día se acumularon 8 mil 438 casos. Un nuevo máximo. Las cifras crecen y crecen sin dar tregua a los “domadores” de curvas en el Gobierno. Las defunciones de ayer fueron 718 y sumamos ya 41 mil 908 fallecidos. La ignorancia, la superstición y la llana terquedad de los gobernantes causan muerte y desolación moral y económica. 

El tema no es sencillo, lo sabemos. A nuestro alrededor hay amigos, familiares y colaboradores que evaden la responsabilidad de usar cubrebocas, sobre todo en lugares cerrados donde hay varias personas como bancos, oficinas públicas o mercados populares. 

Las imágenes de Donald Trump, Jair Bosonaro, Boris Johnson y López Obrador, aparejadas a sus tétricos resultados, contrastan con las de líderes responsables como  Ángela Merkel Xi Jinping o Justin Trudeau. El populismo de cara desnuda expresa un fracaso que cuesta demasiado a los pueblos que gobiernan. En las votaciones veremos el resultado.

Opinión

Opinión en tu buzón

Deja tu correo y recibe gratis las columnas editoriales de AM, de lunes a domingo

8am
En esta nota:

Y tú, ¿qué opinas?