Salamanca.- La labor, el profesionalismo y el compromiso de la rescatista salmantina Isabel Rodríguez Rivera fueron reconocidos a nivel nacional, tras formar parte del equipo de élite USAR (Búsqueda y Rescate Urbano) de la Cruz Roja Mexicana que desplegó ayuda humanitaria en Venezuela tras los sismos que afectaron al país sudamericano.
Durante un encuentro con medios de comunicación locales, en el que estuvo acompañada por el presidente del Patronato de la Cruz Roja Salamanca, Gerardo Candelas Ruvalcaba, la socorrista compartió los retos operacionales y logísticos de esta misión internacional, destacando la relevancia de contar con personal altamente capacitado en la delegación local.

Con una sólida trayectoria de casi dos décadas de servicio en la institución, la voluntaria reflexiona sobre la exigencia de portar el uniforme en escenarios de desastre: “Representa años de trabajo, años de capacitación, disciplina, representa una gran responsabilidad”.
El equipo multidisciplinario mexicano enfrentó condiciones sumamente adversas en la zona cero, operando de manera continua entre estructuras colapsadas e inestables, además de coordinar complejas labores de remoción de escombros, evaluación de riesgos e intensa búsqueda de posibles sobrevivientes.
Al respecto, Rodríguez Rivera detalló parte de la dinámica operativa en terreno: “Me siento tranquila, a gusto con el trabajo que realizamos en Venezuela, junto con el grupo de rescatistas que íbamos. Fuimos 15 rescatistas y 4 perritos”, detalló, haciendo énfasis en la labor técnica de los binomios caninos y el trabajo coordinado durante las jornadas de rescate que se extendieron por dos semanas completas. “En Venezuela estuvimos trabajando 14 días completos”.

El impacto emocional de una catástrofe
Más allá de la logística y el esfuerzo físico, la rescatista enfatizó el profundo impacto emocional que deja una catástrofe de esta magnitud al mirar de cerca la realidad de los afectados.
“Lo que representa estar ahí en medio de tantos edificios colapsados y ver directamente a la gente, sentir de primera mano lo que ellos están viviendo en ese momento, la verdad es que no hay palabras para vivir ese dolor tan grande que ellos están sintiendo.”
Por su destacado desempeño, valentía y entrega incondicional en las zonas afectadas, la socorrista salmantina recibió una condecoración oficial otorgada de manera conjunta por el Gobierno de México y la Sede Nacional de la Cruz Roja Mexicana.
Este distintivo no solo enaltece su trayectoria profesional de manera individual, sino que consolida un logro significativo para el voluntariado y el socorrismo tanto del municipio de Salamanca como del estado de Guanajuato.
AM