San Francisco del Rincón, Guanajuato.- Detrás de cada patrulla, de cada uniforme y de cada sirena encendida, hay historias de entrega, vocación y humanidad. En el marco del Día del Policía, que se conmemora este 22 de diciembre, se reconoce la trayectoria de quienes, día con día, velan por la seguridad de la ciudadanía y uno de ellos es el oficial Víctor Hugo Lozano Bonilla, integrante de la dirección de Policía, de Secretaría de Seguridad Ciudadana de San Francisco del Rincón.
Con cinco años de servicio activo en la corporación, el oficial Lozano Bonilla encontró desde temprana edad su vocación.
Como todo niño, me motivó el servir y ayudar a los demás”, compartió.
Hoy, ese ideal infantil se ha convertido en una responsabilidad diaria que le ha dejado grandes satisfacciones personales y profesionales.

Ser policía lo es todo para mí, porque me ha dado muchas satisfacciones”, afirmó.
El respaldo familiar ha sido fundamental en su camino. Aunque reconoce que su labor implica riesgos constantes, señala que su familia vive una mezcla de sentimientos.
Sienten orgullo, pero a la vez miedo, por el riesgo que conlleva el día a día”, comentó, con lo que se refleja una realidad compartida por muchos elementos de seguridad.
Para el oficial Víctor Hugo, uno de los aspectos más complejos y peligrosos de su trabajo es la incertidumbre.
Todos los días hay algo nuevo, y no sabes con qué te vas a enfrentar”, explicó.
Sin embargo, esa misma incertidumbre es la que exige preparación constante y una fuerte vocación de servicio.
Esa preparación se puso a prueba recientemente en una situación que marcó su carrera. Aproximadamente a las 7:30 de la mañana del pasado 2 de octubre, recibió junto a sus compañeros un reporte del C4: una mujer, proveniente de comunidades, se encontraba prácticamente en labor de parto. De inmediato se activó el operativo “Arcoíris”.
Nos acercamos los compañeros de tránsito y un servidor. Las medidas que tomamos fueron principalmente de seguridad, abrir paso en la vialidad para que llegaran a salvo”, relató.

Gracias a la coordinación y rapidez de respuesta, la atención se brindó de manera oportuna. Al recordar ese momento, el oficial destaca la carga emocional que implicó.
Es una parte muy especial en la vida de uno como servidor público poder ayudar a la gente. Te das cuenta de que puedes hacer cosas más allá, con las preparaciones que nos dan en la corporación. Se siente muy bonito”, expresó.
Finalmente, hace un llamado a la ciudadanía a confiar en las corporaciones de emergencia.
Que se apoyen con nosotros, que marquen al 911 ante cualquier emergencia o situación; vamos a estar para ayudarlos”, mencionó.
Historias como la del oficial Lozano Bonilla recuerdan que, detrás de la torreta y del uniforme, hay personas comprometidas con servir, proteger y, en ocasiones, incluso ayudar a traer una nueva vida al mundo
LF