Celaya, Guanajuato.- Con un emotivo encuentro que combinó la fe, el agradecimiento y el compañerismo, las Damas Voluntarias del Hospital Regional de Celaya celebraron su tradicional comida navideña. El evento no solo sirvió para cerrar un año de arduo trabajo, sino para reafirmar el compromiso de una asociación que año con año ha brindado su servicio ininterrumpido a la comunidad.
Martha Gómez Cruces, presidenta, y Carmen Amelia, vicepresidenta, de Damas Voluntarias, compartieron que la jornada comenzó con una misa de acción de gracias en el Santuario de la Virgen de Guadalupe y posteriormente con una convivencia donde el grupo de 22 voluntarias realizaron el tradicional intercambio y la entrega de reconocimientos por la labor realizada.
Uno de los pilares más importantes que se destacó durante la reunión fue el 20 aniversario de su clínica de hemodiálisis.
Actualmente, la clínica atiende a un promedio de 37 pacientes, ofreciendo un servicio de alta calidad que marca la diferencia en una enfermedad que Gómez Cruces describió como “difícil, costosa y desgastante“, tanto para el enfermo como para su familia.
Gracias a los recursos obtenidos en mayo de este año a través del extinto Fidesseg (ahora Nuevo Comienzo), la clínica ha renovado su equipo con ocho máquinas de última tecnología y dos máquinas portátiles.
A diferencia de otros lugares, nosotros no reutilizamos los filtros; cada sesión cuenta con material totalmente nuevo para garantizar la calidad de vida y preparar a quienes tienen posibilidad de un trasplante”, explicó la presidenta.
Cabe recordar que aunque el recurso inicial que habían solicitado por medio del Fidesseg era de 13 millones de pesos, la Secretaría de Nuevo Comienzo solo aprobó seis millones con los que compraron las 10 máquinas de hemodiálisis y sillones.
Un apoyo integral frente a una enfermedad sin edad
La labor de las voluntarias va más allá de lo médico. Divididas en cinco grupos, visitan semanalmente las áreas de medicina interna, cirugía, pediatría y trauma para detectar necesidades que van desde medicamentos y pañales, hasta el apoyo moral ante diagnósticos difíciles.
A pesar de los logros, el desafío crece. Las Damas Voluntarias señalaron que la insuficiencia renal va en aumento debido a factores genéticos, mala alimentación y adicciones. Por ello, ya tienen en puerta proyectos para ampliar las instalaciones, que actualmente resultan pequeñas para la demanda existente.
Pues sí, tenemos en el escritorio dos, tres proyectos todavía para poder agrandar el lugar, que es muy pequeño, ya que esta enfermedad se conlleva a otras cosas, entonces si ocupamos un lugar más grande. También un proyecto donde ellos tengan una forma de trabajar, un proyecto productivo, donde tengan ellos remuneración”, compartieron.
Este año, Damas Voluntarias celebra no solo seis décadas de entrega, sino también un año más con quienes más lo necesitan.
LF