León, Gto.- Una de las ceremonias litúrgicas más importantes en Semana Santa es la Misa Crismal que se lleva a cabo el Jueves Santo en la Catedral de León, y es presidida por el Arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón.
Es una ceremonia solemne que inicia a las 10 de la mañana y donde se reúnen todos los sacerdotes de la Diócesis de León que llevan a cabo la renovación de votos donde el presbiterio reafirma su compromiso de lealtad y obediencia al Arzobispo y al Papa.
Una ceremonia en la que también el Arzobispo consagra el santo crisma (mezcla de aceite de oliva y perfume) y la bendición de los santos óleos (aceite y perfume), que son utilizados por los sacerdotes para los sacramentos y ritos católicos para significar la unción del Espíritu Santo en el bautizo, confirmación, enfermos, etc.
Monseñor Calderón Calderón dio a conocer que este Jueves Santo también informará detalles sobre su nueva Carta Apostólica, la segunda que realiza en esta Diócesis, y su contenido, principalmente sobre la renovación de las 137 parroquias de la Diócesis.
Las parroquias tendrán que ir cambiando, porque hay parroquias que son ofrecedoras de servicios, donde fijan horarios de misas, van con la secretaria, hacen un trueque momentáneo, y eso no son las parroquias”, dijo Monseñor previo a la presentación de su segunda Carta Pastoral.


Este mismo Jueves Santo, a las 6 de la tarde, el Arzobispo preside la ceremonia de la Misa de la Cena del Señor, donde se lleva a cabo la ceremonia del lavatorio de pies, el inicio del Triduo pascual: la pasión, muerte y resurrección de Jesús.
El rector de la Catedral , el padre Antonio Borja Vargas, informó que para el viernes a las 9 de la mañana se tiene el Viacrucis en vivo, iniciando en el Arco de la Calzada y concluyendo en la zona peatonal, frente a la Parroquia de San Sebastián, también conocida como El Sagrario, el templo más antiguo de León, antes que al Catedral. Por la tarde el Arzobispo presidirá la ceremonia de Adoración a la Santa Cruz.
La Catedral de León te invita a vivir profundamente los oficios de Semana Santa, un tiempo de silencio, reflexión y encuentro con el amor infinito de Cristo. En estos días santos acompañemos a Jesús en su pasión, muerte y gloriosa resurrección, renovando nuestra fe y fortaleciendo nuestra esperanza. Cada celebración es una oportunidad para acercarnos más a Dios y vivir el verdadero sentido de nuestra fe”, señala el padre Antonio Borja.
LF