“¡Ahora sí ya me siento de León!”, dice el arzobispo Jaime Calderón al estrenar una cruz pectoral fabricada con madera de un tambor de curtiduría donada por Curtidos Fuentes.
“¡Ahora sí ya me siento de León!”, dice el arzobispo Jaime Calderón al estrenar una cruz pectoral fabricada con madera de un tambor de curtiduría donada por Curtidos Fuentes.