Argentina.- La pelea entre porras del Atlético San Luis y Querétaro, que derivó en dos fechas de suspensión para el estadio del primero, reabrió el debate: ¿México está preparado para combatir episodios de esta índole? ¿Hay voluntad política de evitar estas imágenes? ¿Se tiene la infraestructura para hacerlo? Súper Deportivo habló con varios especialistas en la materia que trabajan en Argentina, donde el problema con los barras es mucho más complejo.
En Argentina, los partidos se disputan sólo con público local, salvo algunas excepciones, en concordancia con lo que decidió hacer San Luis a raíz de este episodio ocurrido ante los Gallos Blancos.

Las cuatro fuentes consultadas remarcaron dos aspectos vitales para enfrentar a los violentos en las canchas de fútbol: la voluntad política del gobierno de turno y contar con un organismo especializado en seguridad deportiva que trabaje de manera mancomunada con la policía.
Detección y seguimiento
Guillermo Madero, encargado del programa conocido como “Tribuna Segura”, relató su experiencia: “En 2015, detecté que no se identificaba a quienes ingresaban a los estadios. Así, creamos un decreto para confeccionar un listado en base a un criterio de gente que no pudiera ingresar en las que están quienes tuvieron hechos de violencia en eventos deportivos y también aquellos que hayan cometido delitos graves como violaciones, secuestros, entre otros”.
- ¿Quiénes tienen prohibida la entrada? Violadores, secuestradores y fanáticos con antecedentes de violencia dentro y fuera de los estadios.
Madero revela que que hay más de 6,000 personas en esa base de datos y describe así el sistema:
Es una aplicación en un dispositivo móvil que permite que, con el documento (identificación oficial) de la persona, se cruce la base de datos de restricción a las canchas con el registro nacional de las personas”.
Si bien no quiso ahondar en valores, el funcionario contó que es una aplicación económica en la que es necesaria “un buen desarrollador que cruce datos y voluntad política”.
- Así les cierran la puerta:
- 1″Tribuna Segura” tiene una lista de 6,000 aficionados vetados en cualquier estadio.
- 2 Para entrar a los juegos, cada aficionado debe presentar su identificación oficial.
- 3 La identificación es escaneada en los acceso al estadio y, mediante una aplicación, se detecta si algún fanático está vetado.
Según Madero, aplicaciones similares se utilizan con distintos matices- en España y Chile. “Hoy, Tribuna Segura se aplica en 20 provincias, casi todas las de nuestro país”, dijo.

El periodista Gustavo Grabia, especializado en tema porras y autor de varios libros de esa temática, manifestó: “En Argentina, los barras tienen protección política, policial, sindical y una relación cada vez más estrecha con el narcotráfico”, afirmó.
Desconozco cómo será el tema en México, pero si no existe esta red de complicidad política, policial y sindical que sí hay en Argentina, es mucho más fácil atacar el problema”.
La coordinación
Diego Maio, encargado de la seguridad deportiva de la provincia de Santa Fe desde 2013, resumió cuáles son las funciones de estos organismos: “Antes de cada partido, hacemos reuniones donde participan todos los actos: el club local, la seguridad privada, el ministerio, nosotros, la Policía. Ahí se arman los detalles de cada operativo y se definen cuántos efectivos trabajarán”.
“En los partidos en los que tenemos público visitante, cruzamos datos con todos los representantes de cada provincia, con los cuales nos reunimos varias veces al año, para saber si la hinchada visitante puede generar algún tipo de peligro. Y hasta tenemos un grupo de Whatsapp para estar comunicados”, explicó.
Nuestra tarea, el día del encuentro en sí, es encargarnos que se respete lo establecido ese día y la Policía tiene un parámetro general de cómo reaccionar ante alguna situación riesgosa”.
Vigilan con drones
Por último, Valeria Sikorski, directora del Comité de Seguridad en la Ciudad de Buenos Aires, destacó que es clave coordinar cada operativo con las áreas: “Desde prevenir que dentro de los estadios no haya pirotecnia, hasta que los puestos que venden comida fuera de las canchas cumplan con bromatología”, le declaró a este medio.
Es clave tener la tecnología puesta al servicio de la seguridad, con un sistema aerostático de vigilancia, drones y cámaras que se agregan los días de partido”.

Del fracaso al éxito en menos de un año
El 23 de noviembre de 2018, un episodio violento en el River-Boca fue la tapa de los diarios a nivel mundial.
En un gran fracaso de la seguridad, un grupo de hinchas del “Millonario” (no eran barras) le arrojaron piedras al micro del equipo visitante y dos futbolistas resultaron lesionados, producto de que se hayan roto los vidrios. Esa falla generó que el partido se pasara para el día siguiente, pero como el plantel de Boca no estaba bien anímicamente, terminó por no jugarse.

Después, la Conmebol decidió que esa final se disputara en Madrid y sacar de Sudamérica a la histórica Copa Libertadores. Además, el ministro de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, Martín Ocampo, renunció a su cargo.
Menos de un año después, se disputaron partido y revancha por las semifinales de la misma competencia y no se suscitó siquiera un incidente. En el medio, Boca y River utilizaron micros blindados y la seguridad reforzó los respectivos operativos en el “Monumental”, primero, y en la mítica “Bombonera”, después, en sendos encuentros en los que sólo hubo público local.
Valeria Sikorski, directora del Comité de Seguridad en la Ciudad de Buenos Aires, asumió en enero de este año y si bien no estuvo en el operativo de 2018, dio su versión sobre por qué ahora funcionó todo:
Esta vez, el servicio estuvo solo a cargo de la Policía de la Ciudad. El año pasado, además, trabajó Policía Federal, Prefectura y Gendarmería. Los recursos coordinados por una sola fuerza son más fáciles de administrar”.
De hecho, ante las versiones de un posible ataque de hinchas de Boca al micro de River como si fuera una especie de revancha, el recorrido se mantuvo en secreto y el micro pudo llegar a destino sin problema alguno.