León, Guanajuato.- El nombre de Gualberto Vargas es sinónimo de resistencia y tenacidad en el atletismo de fondo. Sin embargo, detrás de sus marcas en los 10 kilómetros y el maratón, existe una historia de superación personal que trasciende las pistas. Recientemente, el leonés compartió cómo el deporte fue el ancla que lo salvó de las adicciones para transformarlo en uno de los mejores corredores del país.

De dormir en un carro a la élite del atletismo
Vargas no tuvo un inicio convencional. Su llegada al atletismo fue una medida de supervivencia y una búsqueda de redención personal cuando ya era un joven adulto.
Yo empecé a los 21 años en el atletismo, para mi fue un deporte que de verdad me dio todo, incluso hasta mi casa, mi familia, empecé con la intención de alejarme de las adicciones, recuerdo que yo dormía en el asiento de un carro y si no fuera por el deporte no hubiese podido lograr llegar a muchos de mis objetivos”, confesó con honestidad en una charla en donde poco a poco el recuerdo y el sentimiento se apoderaron de él.

El salto a la profesionalismo
Su carrera dio un giro drástico tras una intervención de un colega zacatecano que lo impulsó a dejar de ser un corredor promedio para buscar la excelencia. El Maratón de Mazatlán fue el escenario donde demostró que estaba para grandes cosas por allá del 2003.
Mi primer reto recuerdo que fue en el Maratón de Mazatlán, recuerdo que venía corriendo con muy buenos tiempos y un amigo de Zacatecas, sinceramente me inspiró, recuerdo que me dijo, con esos tiempos que tu estas corriendo te están haciendo p… tu puedes mejorar tu rendimiento puedes correr mejor y trabajamos para eso, pude llegar entonces mejor preparado a lo que fue Mazatlán en donde rompí récord por un minuto y a partir de ahí mi carrera despegó”.
Gualberto no se conformó con triunfos locales. Su disciplina lo llevó a representar a México en Mundiales y a rozar la máxima justa deportiva, quedándose apenas a un peldaño de la clasificación olímpica.
Hice los procesos fui a Mundiales, fui el mejor tiempo de 10K y hasta maratón, pero bueno nos quedamos a un lugar de clasificar a ese ciclo olímpico, pero la verdad es que yo puedo decir que pude luchar por lo que conseguir, de 2003 en adelante recuerdo que me motivaron para… con todo respeto no ser un corredor ‘molero’ que así se les decía, me mentalice, hablaron conmigo, dije vamos a prepararnos con todo para lo más exigente y afortunadamente no me quedé con las ganas y demostré en su momento ser uno de los mejores”.

Un legado de gratitud y lágrimas
Hoy, al mirar atrás, el exatleta se conmueve al reconocer que el atletismo no solo le dio medallas, sino una vida digna y la paz mental que las adicciones le habían arrebatado.
Salir de las adicciones fue algo muy importante para mi, no fue poca cosa, el atletismo realmente me lo dio todo, yo no podría estar contando toda esta historia que de verdad me hace recordar muy buenos momentos que fueron más allá de la vanidad o de la presunción, la verdad el atletismo me dio lo que tengo actualmente en la vida, un techo donde vivir, alejado de lo que me estaba haciendo daño y la verdad perdón por que a día de hoy lo recuerdo sinceramente entre lágrimas, son muchos recuerdos que me pusieron a prueba, fueron muchos momentos, muchas exigencias pero estoy contento, es un orgullo para mi el poder haber logrado todo esto gracias al atletismo”.
Finalmente, Vargas envió un mensaje a las nuevas generaciones, enfatizando que el compromiso deportivo es la clave para la trascendencia personal:
“Sea el deporte que sea, yo les puedo hablar del atletismo pero sea el deporte que sea, que lo hagan con compromiso, a veces a muchos a la mejor les puede dar flojera o pueden decir yo no quiero, pero créanme que desde que uno persigue sus sueños se puede llegar lejos, se necesita cada vez más a una juventud con ganas de trascender y créanme que el deporte los puede llevar lejos, ser alguien en esta vida, yo actualmente puedo decir con satisfacción, logré muchos de mis objetivos y lo más importante fue que me alejé de lo que más me dañaba, mis adicciones”.
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