Después del debut mundialista, no cabe duda que la esperanza en la ofensiva Tricolor se llama Julián Quiñones.
El colombiano de nacimiento se destacó en el primer juego de México anotando un gol y, sobre todo, mostrando orgullo propio a lo largo del duelo contra los sudafricanos. De hecho, fue considerado el Jugador Más Valioso de ese partido.
Hoy podemos decir que Julián juega sin mucha de esa presión que en otros Mundiales surgía a tal grado de desgarrarse las vestiduras por convocar a jugadores no nacidos en nuestro territorio.
Si otras selecciones siendo potencias futbolísticas pudieron hacerlo aun siendo muy conservadores en este aspecto, nosotros teníamos que abrirnos camino hacia ello.
Para el Mundial 2026, se registraron un total de 289 futbolistas no nacidos en el país al que representan. En este caso, México juega con cinco: Quiñones, Oved Vargas, Santiago Giménez, Brian Gutiérrez y Álvaro Fidalgo.
Aunque en el caso de Julián Quiñones, él picó piedra en el futbol mexicano, mismo al que llegó hace poco más de 10 años en un buen ojo que tuvo Tigres cuando fichó a este delantero a los 17 años de edad.
Pasó por equipos de cierta intrascendencia como lo fueron los Venados y Lobos BUAP, a los que fue enviado para “agarrar juego”. Conforme se afianzó, puso su granito de arena para saborear títulos con Tigres, Atlas y América.
Efectivamente las siempre odiosas comparaciones van a existir. Quiñones tendrá que hacer mucho más para no estancarse en el limbo en el que quedaron atacantes naturalizados como Guille Franco o Rogelio Funes Mori, cuyo aporte no tenemos a ciencia cierta cuál fue en realidad.

Apenas son dos los naturalizados que han anotado en Copas del Mundo por México. Además de Quiñones, recordamos aquel bonito gol que le marcó Sinha a Irán en 2006 en la justa alemana.
Si bien firmó una gran temporada con Al Qadsiah en Arabia Saudita como campeón de goleo por encima de Cristiano Ronaldo, contra Corea y Chequia, de Quiñones esperamos al que le temían en la Liga Mx cuando hizo mancuerna con Julio Furch en el Atlas destrabando la maldición de los Zorros con más de medio siglo sin ser monarcas.
Considero que ese momento lo catapultó.
Hasta antes de este Mundial, no había pasado nada con los naturalizados convocados en este proceso por Javier Aguirre.
Hoy, Julián cargará con la encomienda de fabricar más goles para la causa azteca. Para ello, tendrá que apegarse fiel a su pasado mexicano y ser ágil como venado, líder como lobo, imponente como tigre y determinante como águila.
@geraslugo en X
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