Luis Enrique Gudiño junto a su familia es uno de los tantos aficionados mexicanos que se encuentra ansioso por ver a la Selección Mexicana este domingo.

Con su playera con el dorsal 4 que correspondió al histórico Rafael Márquez, Luis Enrique dejó un listado de deseos a Javier “Vasco” Aguirre como si se tratara de los mismísimos Reyes Magos.

“Pues queremos que se la partan, de verdad. Lo han estado haciendo muy bien, cada vez están jugando mejor y mira que al principio no me convencían mucho, pero ahorita se ve que le están echando muchas ganas. Al Vasco pedirle que les siga exigiendo, pero que también los vaya cuidando, ya que los juegos que vienen a continuación van a estar muy duros”, expresó.

¿Qué le pedirías a esta selección?
“Que avancen. Este país los necesita. Vamos por todo, México. Este es nuestro Mundial”, dijo eufórico a los pies del Ángel.

¿Y a Morita?
“Ese chamaco está muy bien. Ojalá ya caiga su gol, de verdad es un diamante en bruto y yo creo que el grupo, y no nada más el grupo, todo el país lo quiere un buen”, afirmó.

Cariño muy especial por León

Al saber que la charla era para AM, Luis Enrique recordó con cariño las tierras leonesas y así lo explicó:

“Estamos ya más que puestos para apoyar a México. Vengo con mi esposa y mis hijos, somos de Zamora, Michoacán, pero déjenme decirles que queremos entrañablemente a León, ya que hace no mucho vivíamos ahí”.

¿Qué te gusta más de León o qué recuerdas con cariño?

“Híjole, muchísimas cosas. La afición por la Fiera. Yo la verdad le voy al Morelia y la última vez que fui al Nou Camp fue en una Liguilla en donde enfrentamos al León. Luego nos desaparecieron (sic), pero esa vez fue la última vez que fui a su estadio y la verdad, a pesar de que nos fue mejor a nosotros, recuerdo que la afición nos protegió. Nos llevamos bien morelianos y leoneses”, destacó.

¿Y las guacamayas las probaste?

“Claro (risas). Bien picosas, pero sabrosas”, concluyó.

Así, a menos de 24 horas del silbatazo inicial para el duelo de octavos de final entre México e Inglaterra, la afición mexicana ya se hace presente en pleno Paseo de la Reforma y, al igual que Luis Enrique y su familia, más aficionados mexicanos presumen con orgullo sus colores.